Bombardeo israelí mata a hombre con discapacidad, su esposa embarazada e hija

La familia se disponía a almorzar cuando un proyectil cayó sobre su vivienda en Gaza. “¿Qué hizo mi hermano? Simplemente estaba sentado en su silla de ruedas”, lamentó un familiar.

El salón de la casa quedó destrozado y los pedazos retorcidos de una bicicleta infantil roja yacían en medio de los escombros. Foto: AFP
El salón de la casa quedó destrozado y los pedazos retorcidos de una bicicleta infantil roja yacían en medio de los escombros. Foto: AFP
Agencia AFP

Eyad Saleha (33), un palestino con discapacidad motora, esperaba su almuerzo este miércoles 19 de mayo cuando un misil cayó sobre su casa en Franja de Gaza, matándolo a él, su esposa embarazada y su hija de 3 años.

El salón de la casa quedó destrozado y los pedazos retorcidos de una bicicleta infantil roja yacían en medio de los escombros. Dentro de la refrigeradora derribada, el polvo gris cubría un plato de tomates frescos.

Los ataques aéreos israelíes han matado a 227 personas, incluidos 64 niños, desde el 10 de mayo en Gaza, el enclave palestino costero, según el Ministerio de Salud en Gaza.

En tanto, los misiles lanzados por grupos palestinos armados han matado en el mismo periodo a 12 personas en Israel, incluido un niño, de acuerdo a la Policía de Israel.

El Ejército del país hebreo ha dicho que busca evitar “daños colaterales” con sus ataques, dirigidos a blancos militares. Sin embargo, los palestinos han negado que solo haya afectado blancos militares, como en este caso.

Israel también ha afirmado que cohetes mal dirigidos lanzados por grupos palestinos cayeron dentro de la Franja de Gaza y podrían ser responsables de algunas muertes civiles, aunque inicialmente no ha habido indicios de que cohetes palestinos hayan causado la muerte de la familia.

El Ejército israelí no se refirió en particular al ataque del miércoles en Deir el Balah, que destruyó los tres pisos del inmueble en el que vivía la familia.

El ataque mató a Saleha, su esposa Amani, de 33 años, y su hija. Desconsolado en la morgue, Omar Saleha, de 31 años, señaló que su hermano Eyad no podía caminar desde los 14 años y que no era combatiente.

“¿Qué hizo mi hermano? Simplemente estaba sentado en su silla de ruedas”, lamentó. “¿Qué hizo su hija? ¿Qué hizo su esposa?”, preguntó el hermano menor, quien estaba en casa de unos vecinos durante el ataque. Simplemente se “disponían a almorzar”, señaló.

¿Cuántos más?

Dijo que Saleha estaba desempleado y compartía la casa con su madre y tres hermanos. Como muchos otros en el empobrecido enclave, dependía de la ayuda de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los refugiados palestinos.

El viceministro de Salud de Gaza, Yusef Abu al Rish, indicó sentirse indignado por la muerte de la familia. “Matar a inocentes en sus casas, incluso fetos en el vientre materno, es un crimen”, sostuvo.

“¿Cuántos más muertos tiene que haber para que el mundo tome conciencia?”, preguntó el viceministro.

Israel ha dicho que sus ataques se dirigen a los comandantes del grupo islamista Hamás que gobierna en Gaza, así como su red de túneles. Aunque esto no ha demostrado ser exacto.

¿Qué está pasando entre Israel y Palestina?

El destino de Jerusalén Oriental lleva décadas en el centro del conflicto palestino israelí, disputa que se remonta a los inicios de la creación del estado de Israel. Ambas partes reclaman su derecho sobre ella.

Israel considera a toda la ciudad como su capital, aunque no es reconocida como tal por la mayor parte de la comunidad internacional, a excepción de Estados Unidos. Los palestinos reclaman a Jerusalén Este como la futura capital de un futuro Estado independiente.

Desde la primera reasignación de familias palestinas en el territorio, Israel se aseguró con la aprobación de una ley en 1950 que prohibía a los palestinos acceder a sus propiedades. Sin el derecho legal a volver a los hogares de sus abuelos, los palestinos sufren mientras el intento de colonización moderna avanza con total impunidad.

En base a una sentencia de la Corte Suprema de Israel, cuatro familias palestinas han sido obligadas a desalojar los hogares que sus antepasados habitaron durante generaciones en el barrio de Sheikh Jarrah, el último espacio de resistencia Palestina en Jerusalén Este.

Estas viviendas están destinadas a ser ocupadas por israelíes colonos en un contexto de judaización del este de la ciudad ocupada por los israelíes desde su victoria en la guerra de 1967.