“Extremadamente raro”: aparece un insólito pez en una playa de California

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La Republica
El animal mide unos 45 centímetros de largo y fue identificado como un 'pez balón del Pacífico'. Foto: captura de Facebook/Davey's Locker Sportfishing & Whale Watching

La especie abisal normalmente habita a unos 900 metros de profundidad, pero fue hallado en la superficie. Este caso alertó a los especialistas.

Esta semana, en una playa de la ciudad ciudad turística y residencial de Newport Beach, en California (Estados Unidos), ha aparecido un insólito pez que difícilmente se puede observar en la superficie. Según el periódico The Hill, el ejemplar fue localizado el viernes 7 de mayo por un bañista que paseaba por la orilla.

El animal mide unos 45 centímetros de largo, fue identificado como un ‘pez balón del Pacífico’ (Himantolophus) y pertenece a una de las 300 especies de rape, cuyo hábitat natural se encuentra a unos 900 metros de profundidad.

La agencia de excursiones en barco Davey’s Locker Sportfishing & Whale Watching, que opera en esa región, ha declarado que es “extremadamente raro” ver un ejemplar de este tipo, “así de intacto, a lo largo de una playa en el sur de California”.

Foto: captura de Twitter/@DaveysLocker400

El ‘pez balón del Pacífico’ tiene un aspecto único, ya que cuenta en la cabeza con una especie de asta que es utilizada como señuelo bioluminiscente para atraer a sus presas.

La agencia Davey’s Locker también ha señalado que “aún no se sabe por qué este pez acabó en tierra casi perfectamente conservado”, pero, de momento, las investigaciones son realizadas por el Departamento de Vida Silvestre de California.

Considerado uno de los ejemplares más feos del océano, este animal también presenta un dimorfismo sexual muy acusado (el diminuto macho de 125 gramos vive fijado a la hembra parasitándola).

Foto: captura de Twitter/@DaveysLocker400

El ‘pez balón del Pacífico’ tiene ojos minúsculos, aletas atrofiadas y boca enorme repleta de afilados dientes, aunque carece de branquias y de escamas. Además, es un pésimo nadador, de manera que vive permanentemente en el fondo.

Su primitivo sistema digestivo necesita de la asistencia de parásitos para poder digerir sus presas: peces, cefalópodos y crustáceos a los que atrae con su señuelo luminoso, reseña el portal Naukas de divulgación científica.