Madagascar entra en hambruna: la gente come grillos y hierbas

Agencia EFE

El PMA describió la situación en Madagascar como un desastre humanitario. Foto: AFP
El PMA describió la situación en Madagascar como un desastre humanitario. Foto: AFP

Según las estimaciones del Programa Mundial de Alimentos, al menos 1,35 millones de personas necesitan asistencia alimentaria urgente en Madagascar.

Madagascar ha entrado en una situación de hambruna en la que una parte de la población está recurriendo a medidas de supervivencia como comer grillos, cactus u hojas de los árboles, en una de las mayores crisis alimentarias que ha sufrido ese país insular, ubicado en el océano Indico.

“Hemos visto niños muriéndose de hambre, absolutamente huesos y piel. No tienen nada. Vi a una madre con un niño de siete u ocho meses que parecía que tenía dos meses, y me dijo que perdió a su hijo de dos años la semana pasada”, dijo hoy el director de operaciones en Madagascar del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Amer Daoudi, en una rueda de prensa virtual desde Antananarivo, la capital de Madagascar.

La malnutrición aguda se ha duplicado en los últimos meses, pasando de afectar del 9% al 16% de la población, aunque en algunos distritos la sufren casi el 27 % de sus habitantes.

Madagascar ha sufrido en los últimos cinco años numerosas sequias, desastres climáticos y crisis económica, además del fenómeno inesperado en este último año de las tormentas de arena, que han dejado inservibles las tierras para la agricultura y el ganado.

Según las estimaciones del PMA, al menos 1,35 millones de personas necesitan asistencia alimentaria urgente. Se trata de comunidades que llevan sufriendo hambre desde el pasado septiembre.

Daoudi informó que se ha intentado reducir el impacto de esta crisis, pero que por la falta de recursos solo han podido entregar a 700.000 personas medias raciones, “que pueden ser suficientes para sobrevivir, pero no para aliviar el sufrimiento”.

Para cubrir las necesidades de los próximos meses, el PMA necesita 75 millones de dólares de manera inmediata, ya que ahora mismo solo tienen suficientes fondos hasta julio, aunque se trate de medias raciones.

“Necesitamos los recursos ayer, porque para conseguir convertir esos recursos en comida en las bocas de las personas se necesita tiempo, dada lo grande que es la zona y lo dispersa que está la población”, aseguró Daoudi.

Se han registrado pueblos enteros cerrando y moviéndose a los centros urbanos más cercanos, sin embargo, Daoudi comentó que con las condiciones de salud en las que se encuentran estas personas, muchas no conseguirían caminar los 40 kilómetros que esto requiere.