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COVID-19: Israel deja atrás las mascarillas y otras medidas

José Alván

Normalidad. El verano se acerca y la gente comienza a ocupar las playas. Foto: EFE
Normalidad. El verano se acerca y la gente comienza a ocupar las playas. Foto: EFE

Distinto. Los israelíes se liberaron de las mascarillas en los espacios públicos, pero quedan algunas restricciones. Las clases presenciales han retornado y se vive una nueva realidad.

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En Israel ya no es ilegal andar sin mascarillas en lugares públicos desde este último domingo. El exitoso plan de vacunación emprendido por el Gobierno desde exactamente cuatro meses atrás ha permitido levantar ciertas restricciones que se implementaron hace un año para aplacar el nivel de contagios y hoy el país disfruta de una nueva normalidad postpandemia.

Las escuelas reanudaron sus clases presenciales a tiempo completo y sin división en grupos reducidos. En muchos locales desapareció aquel personaje que se ubicaba en la puerta para medir la temperatura corporal con un termómetro en la mano y la política del pasaporte verde se ha convertido en una necesidad para quienes quieren ir a los gimnasios, museos o eventos públicos.

Andrea Bisso es una joven peruana que vive desde hace tres años en Afula, a una hora de Tel Aviv. Trabaja en una tienda por departamento y este último domingo salió a la calle sin mascarilla para contarnos su experiencia.

“Hoy salí y sentí como que algo me faltaba en el rostro, porque la mascarilla ya se había convertido en el complemento de uno. Sin embargo, hay algunos que todavía prefieren seguir usándola. Mas esta medida es solo para espacios abiertos. Aún en los espacios cerrados se debe seguir utilizándose por recomendación de las autoridades sanitarias”, comenta Bisso para La República.

En efecto, las mascarillas todavía son obligatorias en espacios interiores, y Sanidad recomienda usarlas también en grandes reuniones o zonas concurridas en área exterior.

Sobre la medida del pasaporte verde, un pase para personas vacunadas que todavía causa polémica y de la cual la OMS no está a favor de su emisión, Andrea sí lo tiene y comenta cómo se utiliza en su entorno.

“Al gimnasio no pueden entrar personas que no tengan el pasaporte verde. En los bares, se deben sentar afuera aquellos que no tengan este documento. En lugares que no tienen exteriores, las personas no pueden entrar. Yo lo tengo en el celular tal cual como si fuera un screenshot, porque ya me vacuné con las dos dosis, pero lo tengo que renovar en agosto, lo que me hace creer que en esa fecha nos van a volver a inocular”, explica.

Con cautela

Sin embargo, todavía es necesario guardar cautela pese al logro de una exitosa vacunación, pues el país diagnosticó este viernes siete casos de la cepa detectada originalmente en India. Ahora las autoridades de Salud investigan si es que esta mutación es resistente o no a la vacuna y el grado de contagio que podría suponer.

“El gran reto es llevar la mascarilla en el bolsillo y ponértela cada vez que llegas a un lugar cerrado o concurrido”, dijo ayer el coordinador nacional de la pandemia, Nachman Ash, que alertó que el país aún no alcanzó la inmunización colectiva pese a sus progresos.

Israel ha vacunado hasta el momento a más de 5,3 millones de personas con al menos una dosis de la vacuna y a casi 5 millones con ambas.

Hasta el último domingo se registraron unos dos centenares de hospitalizados en condición crítica, y los enfermos activos son poco más de 2.500.

Los contagios diarios de coronavirus también se han reducido, pues hasta el sábado 17 de abril se detectaron solo 85 casos nuevos, con un porcentaje de positivos del 0,8%, una cifra muy baja en comparación con el pico de más de 10.000 infecciones en 24 horas que el país registró a finales de enero.

La palabra

Andrea Bisso - Peruana en Israel

“Las personas en Israel ya estaban dejando de a pocos las mascarillas porque el proceso exitoso le dio mucha confianza a muchos. Esta es una realidad que debería llegar a todo el mundo”.

Infografía - La República