EE. UU. impone sanciones a Rusia, que promete tener respuesta del Kremlin

Tensión. Duras sanciones del gobierno de Biden incomodan al régimen ruso y lo culpan de una importante operación de piratería informática.

Ansiado careo. El presidente demócrata busca propiciar un encuentro con su homólogo ruso en un tercer país neutral. Foto: AFP
Ansiado careo. El presidente demócrata busca propiciar un encuentro con su homólogo ruso en un tercer país neutral. Foto: AFP
Mundo LR

The New York Times

El gobierno de Biden anunció el jueves nuevas y duras sanciones contra Rusia y culpó formalmente a la principal agencia de inteligencia del país por la sofisticada operación de piratería informática que violó las agencias gubernamentales estadounidenses y las empresas más grandes del país.

En el esfuerzo más amplio realizado hasta ahora por el presidente Biden para dar más fuerza a las sanciones financieras, que en los últimos años no han logrado disuadir la actividad rusa, las acciones tienen como objetivo cortar los préstamos al gobierno ruso.

En una orden ejecutiva, Biden anunció una serie de pasos adicionales: sanciones a 32 entidades e individuos por esfuerzos de desinformación y por llevar a cabo la interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales del 2020. Diez diplomáticos rusos, la mayoría de ellos identificados como agentes de inteligencia, fueron expulsados de la embajada rusa en Washington. Estados Unidos también se unió a socios europeos para imponer sanciones a ocho personas y entidades asociadas con la ocupación rusa de Crimea.

Por primera vez, el gobierno de EE. UU. culpó directamente al Kremlin del pirateo, conocido como SolarWinds, y dijo que fue planeado por SVR, una de las agencias de inteligencia rusas que también estuvieron involucradas en la intrusión del Comité Nacional Demócrata hace seis años. El hallazgo coincide con los de las empresas privadas de ciberseguridad.

Respuesta de Rusia

En Moscú, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova, dijo que una respuesta sería “inevitable”, pero no reveló de inmediato lo que implicaría. El embajador de Estados Unidos fue convocado a una reunión con funcionarios rusos, agregó.

“Este comportamiento agresivo, por supuesto, recibirá una respuesta decisiva”, dijo la Sra. Zakharova. “En Washington deben saber que habrá un costo por la degradación de las relaciones bilaterales. La responsabilidad de lo que está sucediendo es totalmente de Estados Unidos”.

Ampliamente anticipadas, las sanciones se producen en medio de una gran concentración militar rusa en las fronteras de Ucrania y Crimea, la península que Moscú anexó en 2014.

En las primeras operaciones en Moscú antes del anuncio, el tipo de cambio del rublo al dólar cayó alrededor de un 1 por ciento, lo que subraya el nerviosismo sobre cómo se desarrollarían las sanciones. El principal índice bursátil, Mosbirzhi, también cayó un poco más del 1 por ciento.

Las consecuencias hasta ahora reflejan años de política del gobierno ruso para endurecer sus defensas financieras contra las sanciones y los bajos precios del petróleo al generar superávits presupuestarios y ahorrar miles de millones de dólares en fondos soberanos.

Esto no beneficia al encuentro con Putin, que promueve Biden desde la Casa Blanca.

Reacciones de la polémica medida

Polonia anunció el jueves la expulsión de tres diplomáticos rusos tras denunciar “acciones hostiles” de Moscú y en solidaridad con decisiones tomadas por EEUU.

“La base para esta decisión es la violación del estatuto diplomático y las actividades en detrimento” de Polonia, explicó la nota oficial, que precisó que este tipo de medidas “tomadas conjuntamente con otros aliados son la respuesta más apropiada a las acciones hostiles de la Federación Rusa”.

Los servicios de inteligencia extranjeros rusos (SVR) calificaron de “delirios” las acusaciones de Estados Unidos.

Desde la Casa Blanca creen que es importante un encuentro para desescalar las tensiones entre ambos países y encausar sus relaciones.

Importante

Acuerdo. Las negociaciones para salvar el acuerdo internacional sobre el programa nuclear de Irán se reanudaron en Viena bajo tensión, aunque Rusia y otros participantes aseguraron que la primera ronda se terminó sin percances.