Birmania: más de 90 muertos, incluido un niño, tras brutal represión militar

Con las muertes de este sábado –uno de los días más sangrientos desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero- los asesinatos a civiles bordearían los 400.

Una ola de protestas sacude el país desde el golpe militar que derrocó a la dirigente civil Aung San Suu Kyi el 1 de febrero. Foto: AFP
Una ola de protestas sacude el país desde el golpe militar que derrocó a la dirigente civil Aung San Suu Kyi el 1 de febrero. Foto: AFP
Mundo LR

“El Ejército protegerá al pueblo y defenderá la democracia”, explicó Min Aung Hlaing, el líder del golpe de Estado en Birmania durante su discurso en medio de las celebraciones por el Día de las Fuerzas Armadas de este sábado 27 de marzo en la capital, Naipyidó.

Mientras que en las calles de varias ciudades del país ocurría exactamente lo contrario: el Ejército disparaba al pueblo, que pedía el regreso a la democracia en una nueva jornada sangrienta de protestas contra la junta militar golpista.

Un total de 90 personas fue asesinada por los militares y la Policía tras desafiar una advertencia de que podrían recibir un disparo “en la cabeza y la espalda”. Entre las víctimas más jóvenes, habría un niño de cinco años, según lo reportado por los medios locales.

“Hoy es un día de vergüenza para las fuerzas armadas”, señaló en un foro en línea el doctor Sasa, portavoz de CRPH, un grupo anti junta creado por legisladores depuestos.

Las muertes de este sábado -uno de los días más sangrientos desde el golpe militar perpetrado el pasado 1 de febrero- sumarían el número de civiles muertos a más de 400, según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

Actualmente, miles de personas se encuentran reunidas en Rangún, la mayor ciudad de Birmania. También en otras grandes urbes como Lashio, Mandalay, Meikhtila, Kyaukpadaung y Kyeikhto, reivindicando el “día contra la dictadura militar”.

“Nos están matando como pájaros o gallinas, incluso en nuestras casas”, sostuvo The Ya Zaw en la ciudad central de Myingyan, donde murieron al menos dos manifestantes. “Seguiremos protestando independientemente (…) Debemos luchar hasta que caiga la junta”, añadió a Reuters.

Actualmente, miles de personas se encuentran reunidas en Rangún, la mayor ciudad de Birmania. Foto: AFP

La advertencia del Ejército

El viernes 26 de marzo, la junta militar, a través de la televisión estatal de Birmania, lanzó una clara amenaza de lo que iba a ocurrir si las protestas continuaban.

“Deberían aprender las lecciones de las horribles muertes anteriores, que podrían estar en peligro de recibir un disparo en la cabeza y en la espalda”, decía el mensaje. Según el régimen militar, los jóvenes que protestan han sido engañados por “secuaces extranjeros”.