Papa Francisco: “No pienso volver a Argentina. Viví 76 años allí, es suficiente”

Agencia AFP

larepublica_pe

08 Mar 2021 | 11:05 h
La Republica
“Tengo que confesar que durante este viaje me sentí mucho más cansado que en otros”, aseguró el pontífice. Foto: AFP

Tras dejar Irak, el pontífice remarcó que no piensa regresar a vivir a su país de origen en caso de que un día renunciara al papado.

Este lunes 8 de marzo, el papa Francisco volvió a anunciar a los periodistas que lo acompañaron a Irak que no piensa regresar a vivir a su país de origen en caso de que un día renunciara al papado. El tema fue mencionado recientemente en el libro de un médico y periodista argentino. El papa, de 84 años, respondiendo a una pregunta sobre el tema confirmó este lunes que no pensaba volver a Argentina.

“No pienso volver a Argentina, sino que me quedaré en mi diócesis, en Roma”, dijo, añadiendo con humor: “Viví 76 años en Argentina. Es suficiente, ¿no?”.

El pontífice, que ya había brindado declaraciones similares la semana pasada, reconoció también que el viaje de tres días a Irak fue “mucho más” agotador que otras visitas al extranjero, en su tradicional rueda de prensa a bordo del avión que lo conducía a Roma.

“Tengo que confesar que durante este viaje me sentí mucho más cansado que en otros”, aseguró el pontífice, a quien se le vio cojeando debido a la dolorosa ciática que sufre y que lo ha obligado a cancelar en el pasado varios compromisos.

Durante la rueda de prensa con los más de 70 periodistas a bordo, la cual duró cerca de una hora, el papa explicó que visitará Argentina “cuando se dé la oportunidad” y recordó que pensaba viajar a su país en 2017, visita que tuvo que cancelar.

“Cuando se dé la oportunidad se deberá hacer. Argentina, Uruguay y el Sur de Brasil, ya que hay una similitud cultural”, recalcó. “Lo quiero decir, para que no se hagan fantasías de patria-fobia”, enfatizó.

Como es habitual, el papa latinoamericano habló de todo tipo de temas, desde su cansancio físico hasta los históricos encuentros religiosos realizados durante su viaje de tres días a Irak pese a la pandemia y a la violencia que azota ese país.

“En este viaje me cansé mucho más que en los otros. Los 84 años no vienen solos”, confesó el papa, quien caminaba con evidente dificultad y en varias ocasiones se tuvo que apoyar en sus asistentes.

Desde hace años, Francisco sufre de una dolorosa ciática, la cual le ha impedido participar en algunos eventos y hace dos meses no pudo presidir las celebraciones litúrgicas de finales de año.

Francisco explicó también que su primer viaje después de 15 meses, el cual la prensa tildó como el más arriesgado de su pontificado, no fue “un capricho” y tenía como objetivo enviar un “mensaje universal” de acercamiento con el islam.

“Tantas veces se debe arriesgar para dar este paso. Usted sabe que hay algunas criticas de que el Papa no tiene coraje, que es un inconsciente y está haciendo pasos contra la doctrina católica, con un riesgo de herejía. Son riesgos, pero estas decisiones se toman siempre en oración, en diálogo, pidiendo consejo. Estas decisiones no son un capricho”, explicó a propósito de los riesgos del viaje.