Rapero español se atrincheró en una universidad para evitar encarcelamiento

Agencia AFP

larepublica_pe

15 Feb 2021 | 21:30 h
Varios ciudadanos en Madrid y Barcelona protestaron por la libertad de Pablo Hasel. Foto: AFP
Varios ciudadanos en Madrid y Barcelona protestaron por la libertad de Pablo Hasel. Foto: AFP

Entre el 2014 y 2016, Pablo Hasel publicó tuits ofensivos contra la monarquía española y la Policía. El cantante será condenado a nueva meses de prisión.

Un rapero español —que debe comenzar una polémica condena a nueve meses de cárcel por tuits en los que atacaba a la monarquía y a las fuerzas policiales— anunció este lunes que se atrincheró en una universidad para evitar su detención.

“Estoy encerrado junto a bastantes solidarios en la Universidad de Lérida. Tendrán que reventarla para detenerme y encarcelarme”, expresó Pablo Hasel en sus redes sociales.

Una portavoz de la universidad de esa localidad catalana, a 150 km al oeste de Barcelona, confirmó a la AFP que Hasel se encontraba en el edificio del Rectorado con “una veintena” de simpatizantes, pero indicó que la situación era de calma y que la Policía no se encontraba en el lugar.

El rapero tenía plazo hasta la noche del viernes para entregarse voluntariamente y empezar a cumplir la sentencia por el delito de enaltecimiento del terrorismo por sus mensajes publicados entre 2014 y 2016.

En esos tuits llamaba, por ejemplo, “mercenarios de mierda” a las fuerzas policiales. También las acusaba de torturar y asesinar a manifestantes e inmigrantes.

En entrevista telefónica con AFP, Hasel había dicho el viernes 12 de febrero que no se presentaría por sus propios medios. “Tendrán que venir ellos a secuestrarme”, dijo desafiante en ese momento.

Además de realizarse manifestaciones en su apoyo en Madrid y Barcelona, unos 200 artistas, entre ellos Pedro Almodóvar, Javier Bardem y Joan Manuel Serrat, firmaron un manifiesto en su defensa.

Ante el escándalo, el Gobierno del socialista Pedro Sánchez prometió la última semana que planteará “una revisión de los delitos relacionados con excesos en el ejercicio de la libertad de expresión” con el objetivo de que se impongan penas “disuasorias” y no de cárcel.