Navalni, opositor de Putin, es detenido al aterrizar en aeropuerto ruso

El líder opositor ruso, que volvía de Alemania, fue arrestado por la Policía en el control de pasaportes del aeropuerto de Moscú.

La Republica
Alexéi Navalni, de 44 años, “continuará detenido hasta la decisión del tribunal” sobre su caso. Foto: AFP
Mundo LR

Este domingo 17 de enero, la Policía de Rusia detuvo al opositor Alexéi Navalni tras su llegada al aeropuerto moscovita de Sheremétievo, cuando se disponía a pasar el control de pasaportes.

Según las imágenes en directo transmitidas por varios medios digitales, un grupo de efectivos le pidió que los acompañara sin la presencia de su abogado. El político se despidió con un beso de su esposa, Yulia, con quien regresó a Moscú desde Alemania, donde se había recuperado durante casi cinco meses del envenenamiento que sufrió en agosto.

Los servicios penitenciarios rusos (FSIN) indicaron que Alexéi Navalni, de 44 años, “continuará detenido hasta la decisión del tribunal” sobre su caso. “Puedo decirles que estoy completamente feliz de haber regresado y que es mi mejor día en los últimos cinco meses”, dijo el opositor, poco antes de ser detenido.

Navalni regresaba en avión desde Alemania, donde permaneció varios meses para recuperarse de un presunto envenenamiento que atribuye a los servicios especiales rusos (FSB) por orden directa del presidente Vladimir Putin.

Según el FSIN, el inculpado incumplió las condiciones de la condena de 2014, que le obliga a presentarse al menos dos veces por semana en la administración penitenciaria.

La principal figura de la oposición rusa cayó súbitamente en coma en agosto, cuando regresaba de un viaje a Siberia. Inicialmente fue hospitalizado en Omsk, pero fue evacuado unos días después a un hospital de Berlín.

Tres laboratorios europeos concluyeron que fue envenenado con un agente nervioso del tipo Novichok, desarrollado en la época soviética, una conclusión que confirmó la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ). Moscú lo niega y acusa a los servicios secretos occidentales y a la higiene de vida de Navalni.

Con información de EFE y AFP.