Alerta máxima en el Capitolio para frenar un segundo asalto

José Alván

josealvans

13 Ene 2021 | 4:52 h
Vigilancia. La seguridad en los capitolios de los 50 estados de EE. UU. se ha reforzado fuertemente en la medida en que se da inicio a la nueva legislatura en muchos de ellos y hay amenazas en las redes sociales. Foto: AFP
Vigilancia. La seguridad en los capitolios de los 50 estados de EE. UU. se ha reforzado fuertemente en la medida en que se da inicio a la nueva legislatura en muchos de ellos y hay amenazas en las redes sociales. Foto: AFP

Miedo. FBI alerta sobre grupos de personas que se organizan para viajar a la capital e impedir que los demócratas inicien el proceso de destitución de Trump y juramentación de Biden.

Un informe interno del FBI alertó el último martes que “han recibido información de un grupo armado identificado que pretende viajar a Washington el 16 de enero” para armar una “enorme revuelta” si es que el Congreso intenta apartar al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a través de la enmienda 25, una situación que se hace cada vez más real en el Capitolio.

Se están planeando protestas armadas en todos los 50 capitolios estatales desde el 16 hasta el 20 de enero, y en el Capitolio de Washington del 17 al 20 de enero”, concluye el boletín interno al que tuvo acceso la cadena ABC.

Esta situación preocupa también al Pentágono, que se encuentra “al tanto de más amenazas posibles por parte de potenciales terroristas”, según lo expresó el secretario del Ejército, Ryan McCarthy, al congresista Jason Crow en una conversación telefónica.

En los mismos foros donde se planeó el último asalto al Capitolio se ha propuesto organizar protestas masivas que culminen en lo que se ha denominado como la “Marcha del Millón de Milicias” para el 20 de enero en la explanada del Congreso, día en que Joe Biden jurará como nuevo presidente de los Estados Unidos.

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, pidió a través de una carta enviada al Departamento de Seguridad Nacional que se ponga en marcha un plan de refuerzo a la vigilancia de la capital.

Por su parte, el presidente Trump decretó el estado de emergencia en todo el distrito de Columbia, cuya capital es Washington D.C., aludiendo a “condiciones de emergencia” ante la inauguración presidencial de Joe Biden.

Impeachment

Luego de una tensa semana de silencio, ira y señalamiento, por fin el presidente Trump y su vicepresidente Mike Pence se reunieron el último lunes por la noche en el Despacho Oval y tuvieron una “buena conversación”, según un alto funcionario de la Casa Blanca.

Se trata de la primera vez que hablaban desde el último miércoles, cuando el mandatario incitó a sus partidarios extremistas a asaltar la sede del Capitolio mientras Pence presidía la sesión en el Senado que reafirmaba la victoria de Biden en las elecciones de noviembre pasado. Ambos políticos por fin encontraron un horizonte juntos.

El funcionario dijo que Trump y Pence se comprometieron a seguir trabajando para que el magnate llegue al final de su mandato, lo que reafirma la negativa del vicepresidente a la presión de los demócratas de aplicar la enmienda 25 para la destitución del jefe de Estado.

Sin embargo, la Cámara de Representantes encabezada por Nancy Pelosi está dispuesta a iniciar un proceso de juicio político este miércoles si es que Pence reafirma expresamente su negativa.

En la Cámara, se programó una votación para el martes por la noche para pedir formalmente al Sr. Pence que invoque la 25ª enmienda. Los republicanos se habían opuesto el lunes a aprobar por unanimidad la resolución, que pedía al vicepresidente que declarara al “presidente Donald J. Trump incapaz de ejecutar las funciones de su cargo y que ejerciera inmediatamente sus poderes como presidente en funciones”.

“El presidente representa una amenaza inminente para nuestra Constitución, nuestro país y el pueblo americano, y debe ser destituido de su cargo inmediatamente”, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Decidida. Nancy Pelosi dispuesta a iniciar juicio político. Foto: AFP

De proceder el plan de los demócratas, Trump sería el primer presidente en enfrentar dos juicios políticos durante su mandato. Además, se trataría del cuarto proceso de impeachment en la historia de los Estados Unidos. Sin embargo, solo queda una semana para el fin del gobierno republicano y no existen precedentes de una autoridad que haya sido sancionada tras terminar su gestión.

El presidente electo Joe Biden ya había mencionado el lunes que no tenía miedo de jurar fuera del Capitolio, en el mismo lugar del ala oeste donde los manifestantes generaron destrozos el último 6 de enero.

Además, dijo que no iba a interferir en el proceso de juicio político que se ha iniciado en la Cámara de Representantes.

El peligro de un enfrentamiento de los miles de seguidores de Trump si es que este llega a ser destituido pone en alerta a las autoridades de Seguridad Nacional y muchos analistas que afirman que podría desatarse una ola de violencia extrema en los diferentes estados de EE. UU.

En un país donde portar armas es legal en muchos estados, el miedo ante una rebelión más fuerte aumenta considerablemente y hace eco en las redes sociales.

El presidente dijo que aceptaría su salida y estaba preparando el camino hacia la transición pacífica. Sin embargo, sus plataformas tuvieron que ser censuradas preventivamente.

Salida. Presidente regresa a la Casa Blanca en lo que serían sus últimos días de mandato. Foto: AFP

Así se orquestó el violento ataque

1. Según informe del New York Times, durante semanas, Trump había instado a sus seguidores a ir a Washington para detener la certificación de los resultados electorales.

2. Aproximadamente 15 minutos después de su discurso en la Casa Blanca, Trump les dice a los asistentes al mitin que caminen hasta el Capitolio para “mostrar fuerza”.

3. Unos 20 minutos antes de que termine el discurso de Trump, algunas personas en la multitud del Capitolio acosan a los oficiales y otros siguen su ejemplo hasta que abruman violentamente a la policía y traspasan el perímetro exterior del edificio e ingresan a saquear.

Biden llegará solo y sin gabinete

Enfoque por: Antonio Camborda, internacionalista

El fin del mandato de Donald Trump tiene fecha fija: 19 de enero del 2021. Ese día terminará el periodo de cuatro años en que ejerció el cargo más importante del país más poderoso del mundo. Y al día siguiente, 20 de enero, acatando el mandato constitucional, asumirá el cargo Joe Biden, el 47 presidente de EE. UU.

Según la historia de Estados Unidos, cada cuatro años, el 20 de enero es un día de fiesta, porque se afirma la democracia, se cumplen los ritos protocolares y se respeta escrupulosamente la Constitución, pues el presidente saliente ha jurado respetarla al asumir la presidencia y, en ese momento, lo hará el nuevo mandatario.

Pero este año, todo será diferente, pues el nuevo presidente, elegido el 3 de noviembre del 2020, en elecciones en las que por primera vez salieron a sufragar casi el 100 por ciento de ciudadanos, llegará ese día solo acompañado de la vicepresidenta, Kamala Harris, los miembros de su familia y muy pocos invitados.

Juicio que mella la imagen de Trump

Enfoque por: Luis Felipe Polo, internacionalista

Definitivamente, la imagen del presidente Trump en un segundo juicio va a ser mellada de una manera muy dura. Recordemos que en la historia de Estados Unidos solo hubo dos presidentes que sufrieron una censura. La imagen del mandatario ya está totalmente desgastada y los demócratas están insistiendo en la censura.

Hay amenazas para que en los próximos días manifestantes pro-Trump vuelvan a tomar el Capitolio.

El caso de Trump es más emblemático porque se le acusa del delito de rebelión e incitar a sus seguidores a no reconocer los resultados electorales.

Trump estaría buscando el perdón y no hubo ningún caso en la historia de Estados Unidos en que el presidente se autoperdone. Sin embargo, si se lleva a cabo el juicio político, Biden no podría perdonarlo.

En otros delitos sí se les puede perdonar, pero nunca cuando han sido quitados de su cargo mediante un juicio político, como ahora.