Mascarillas que contribuyen a prevenir la COVID-19 amenazan la vida silvestre

Agencia AFP

larepublica_pe

12 Ene 2021 | 17:10 h
Usados una vez, las mascarillas pueden tardar cientos de años en descomponerse. Foto: AFP
Usados una vez, las mascarillas pueden tardar cientos de años en descomponerse. Foto: AFP

Más de 1.500 millones de tapabocas desechables llegaron a los océanos el año pasado, lo que representa cerca de 6.200 toneladas adicionales de contaminación plástica marina.

Las mascarillas que ayudaron a salvar vidas durante la pandemia del nuevo coronavirus demuestran ser un peligro para la vida silvestre, con aves y criaturas marinas atrapadas en la asombrosa cantidad de barbijos desechados que contaminan los hábitats de los animales.

Hallaron tapabocas de un solo uso esparcidas por aceras, vías fluviales y playas en todo el mundo desde que los países comenzaron a exigir su utilización en lugares públicos para frenar la propagación del virus SARS-CoV-2. Usados una vez, los materiales protectores delgados pueden tardar cientos de años en descomponerse.

“Las mascarillas no desaparecerán pronto, pero cuando las tiramos, estos elementos pueden dañar el medio ambiente y los animales que comparten nuestro planeta”, contó Ashley Fruno, del grupo de derechos de los animales PETA, a la agencia AFP.

Se han visto macacos mordiendo las correas de máscaras viejas y desechadas en las colinas a las afueras de la capital de Malasia, Kuala Lumpur, un peligro potencial de asfixia para los pequeños primates.

En un incidente que acaparó los titulares en Reino Unido, una gaviota fue rescatada por la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA, por sigla en inglés) en la ciudad de Chelmsford después de que sus piernas se enredaran en las correas de un barbijo durante una semana.

Las correas elásticas de las mascarillas habían apretado las piernas del ave. Foto: AFP

La organización benéfica de bienestar animal fue alertada luego de que vieron al ave inmóvil pero aún viva, y la llevaron a un hospital de vida silvestre para recibir tratamiento antes de su liberación.

“Está claro que la máscara estuvo allí por algún tiempo y las correas elásticas se le habían apretado alrededor de las piernas debido a que sus articulaciones estaban hinchadas y doloridas”, manifestó el inspector de RSPCA, Adam Jones.

El mayor impacto puede estar en el agua, con grupos verdes preocupados por la avalancha de máscaras usadas, guantes de látex y otros equipos de protección que llegan a mares y ríos ya contaminados.

Los tapabocas y los guantes son “particularmente problemáticos” para las especies marinas. Foto: AFP

De acuerdo al grupo ambiental OceansAsia, más de 1.500 millones de máscaras llegaron a los océanos del mundo el año pasado, lo que representa alrededor de 6.200 toneladas adicionales de contaminación plástica marina.

Los tapabocas y los guantes son “particularmente problemáticos” para las criaturas marinas, afirma George Leonard, científico jefe de la ONG Ocean Conservancy, con sede en Estados Unidos.

“Cuando esos plásticos se descomponen en el medio ambiente, forman partículas cada vez más pequeñas”, declaró a la AFP. Esas partículas luego ingresan a la cadena alimentaria e impactan ecosistemas enteros, agregó.

Ha habido un cambio hacia un mayor uso de mascarillas de tela reutilizables a medida que avanzaba la crisis sanitaria, pero muchos todavía optan por las variedades más ligeras como las desechables.