Chavismo se instala en la nueva Asamblea Nacional de Venezuela

Jorge Rodríguez, exministro de Comunicación, juramentó como nuevo presidente del Parlamento este martes 5 de enero.

Rodríguez aseguró, en su primer discurso, que el pueblo de Venezuela derrotará la pandemia del COVID-19. Foto: captura de en vivo en Twitter
Rodríguez aseguró, en su primer discurso, que el pueblo de Venezuela derrotará la pandemia del COVID-19. Foto: captura de en vivo en Twitter
Mundo LR

Un nuevo Parlamento con amplio control del chavismo se instaló en Venezuela tras unas elecciones boicoteadas por la oposición liderada por Juan Guaidó, que con respaldo internacional intentará mantener un congreso paralelo.

El diputado chavista de Venezuela Jorge Rodríguez fue quien juramentó como presidente de la Asamblea Nacional, ahora de mayoría chavista.

“Por Dios, por mis patria, por la sangre de los libertadores de este continente, por mis hijos, juro”, dijo Rodríguez.

Como vicepresidenta del Parlamento venezolano juramentó la diputada Iris Varela, quien anteriormente fue ministra de Penitenciaría.

Los diputados del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados —que ocuparán 256 de los 277 escaños de la unicameral Asamblea Nacional— ingresaron al Palacio Federal Legislativo alzando retratos del prócer Simón Bolívar y del fallecido presidente Hugo Chávez, que fueron colocados en el salón de sesiones.

“Empieza un nuevo ciclo en la historia de Venezuela, empieza una nueva etapa”, dijo el lunes el presidente socialista Nicolás Maduro, que recupera el control de este poder público tras cinco años en manos de la oposición.

Las elecciones del 6 de diciembre en las que el chavismo recuperó el control del Parlamento fueron tildadas de “fraude” por el grueso de la oposición, encabezada por Guaidó, que como jefe parlamentario reclamó en enero de 2019 la presidencia encargada de Venezuela con reconocimiento de medio centenar de países, entre ellos Estados Unidos.

La legislativas de diciembre —que registraron una abstención que rozó el 70%, en medio de llamados de Guaidó y sus aliados a no participar— tampoco fueron reconocidas por Washington y la Unión Europea, al considerar que no ofrecían garantías suficientes para la participación de la oposición.