Boris Johnson intentó tranquilizar a ciudadanos ante nueva variante del coronavirus

El primer ministro del Reino Unido dio una rueda de prensa este lunes 21 de diciembre luego de que varios países hayan cortado conexión.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se marcha después de asistir a una conferencia de prensa virtual. Foto: AFP
El primer ministro británico, Boris Johnson, se marcha después de asistir a una conferencia de prensa virtual. Foto: AFP
Agencia AFP

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, intentó tranquilizar a los británicos después de que numerosos países hayan cortado toda conexión con tal sector debido a una mutación del coronavirus.

Carteles en las autopistas del sur de Inglaterra alertaban a viajeros y transportistas del cierre de la frontera con Francia, que la noche anterior decidió suspender todos los enlaces por tierra, mar y aire con el país durante 48 horas.

Una gran parte de los productos que importan los británicos llega desde allí y una importante cadena de supermercados, Sainsbury’s, advirtió que si las perturbaciones se prolongan podrían faltar aprovisionamientos de alimentos frescos como lechugas, coliflor, brócoli o cítricos.

Pero en una rueda de prensa televisada, Johnson aseguró que los bloqueos “solo afectan a la carga transportada por humanos” (muchos contenedores viajan solos por barco), es decir, “solo 20% del total que viene o va al continente europeo”.

Esto “significa que la gran mayoría de alimentos, medicinas y otros suministros van y vienen con normalidad”, precisó tras haber presidido una reunión de urgencia de su Gobierno.

“Acabo de hablar con el presidente Macron” y “queremos resolver estos problemas lo más rápido posible”, agregó.

Las autoridades británicas aseguraron que el país tiene reservas, pero se temía que los consumidores se dejasen llevar por el pánico a cuatro días de las fiestas, que en lugares como Londres se vieron contenidas por el surgimiento de esta nueva cepa del virus.

Aunque no parece más letal que las anteriores, esta variante es un 70% más contagiosa, reconoció el ministro de Sanidad británico, Matt Hancock.