József Szájer, el eurodiputado homofóbico detenido en una fiesta sexual

Político húngaro y ultraconservador fue hallado junto a otros 25 hombres, incluidos diplomáticos. Presentó su dimisión y pidió perdón a su familia.

Según información policial, Szájer fracasó al intentar escapar a la calle descolgándose por un desagüe. Foto: AFP
Según información policial, Szájer fracasó al intentar escapar a la calle descolgándose por un desagüe. Foto: AFP
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József Szájer era un personaje incógnito fuera de Hungría hasta que, el pasado viernes 27 de noviembre, la Policía de Bruselas (Bélgica) irrumpió en un cómodo departamento donde, en pleno toque de queda por la COVID-19, él y otras 25 personas celebraban una fiesta sexual.

Según información policial, Szájer fracasó al intentar escapar a la calle descolgándose por un desagüe. Fue identificado por los efectivos, quienes acudieron al lugar alertados por los vecinos y hallaron “una pastilla de éxtasis” entre sus enseres.

La noticia, conocida el martes 1 de diciembre, hubiera quedado en una anécdota local en un país bastante liberal como Bélgica si no fuera porque József Szájer (59) es eurodiputado del partido ultraconservador húngaro Fidezs, del primer ministro de Víctor Orban, una organización que persigue y se opone a los derechos de la comunidad LGTBI.

La revelación ha sido polémica en Hungría, donde la oposición y la prensa denuncian la hipocresía del poder. Incluso Szájer ha cometido actos de homofobia.

Elegido cuatro veces para el Parlamento húngaro entre 1990 y 2002, y cuatro veces para el Parlamento Europeo, desde 2004, József Szájer también se ha desempeñado como vicepresidente y dirigente del bloque conservador multipartidista Partido Popular Europeo (EPP, en inglés).

Más allá de la inmediata dimisión del político húngaro, la bacanal que fue interrumpida —y en la que había varios diplomáticos—, ha abierto una puerta delicada relacionada con el límite de la vida pública y privada de los cargos políticos, especialmente cuando sus comportamientos contradicen sus proclamas ideológicas.

“Efectivamente, estaba presente. Cuando la Policía me preguntó mi identidad, como no tenía conmigo mi documentación, declaré que era un miembro del Parlamento Europeo”, reconoció József Szájer en un comunicado en el cual aclaró que en ningún momento consumió sustancias ilegales.

“Ofrecí a la policía que me hicieran un test inmediatamente y no lo hicieron. Según la policía, encontraron una pastilla de éxtasis, pero no es mía y no sé quién o cómo la colocó (…) Lamento profundamente haber violado las restricciones de la COVID-19. Fue irresponsable por mi parte. Estoy dispuesto a asumir la multa que conlleve”, agregó.

La renuncia de József Szájer se hará efectiva el 31 de diciembre. El todavía eurodiputado y miembro de la comisión parlamentaria de Asuntos Jurídicos también ha pedido perdón a su familia, a sus colegas y a sus votantes.

Por su parte, tras un largo silencio, el primer ministro soberanista, Viktor Orban, condenó este “acto inaceptable e indefendible”, según un tuit de su portavoz, Zoltan Kovacs. “Lo que ha hecho nuestro representante, Jozsef Szajer, no tiene justificación en los valores de nuestra familia política”, enfatizó.

Jozsef Szajer entró en la política húngara como uno de los fundadores del Fidesz en 1988 y dirigió el grupo parlamentario del partido durante años. Desde 2004 era eurodiputado, siempre en el seno del Partido Popular Europeo (PPE).

Fue uno de los redactores de la Constitución húngara de 2011, un documento que redujo los derechos de los homosexuales.

Desde hace más de una década, el gobierno húngaro viene limitando sistemáticamente los derechos de la comunidad LGBTI. Actualmente, Hungría y Polonia han bloqueado la aprobación del presupuesto comunitario para los años 2021-2027 y el paquete de recuperación poscoronavirus, con un volumen total de 1,8 billones de euros, tras ligarse la percepción de fondos al respeto del Estado de derecho.

Con información de EFE y AFP.