Biden nominará a Antony Blinken como secretario de Estado de EE. UU.

Anthony Blinken tiene la tarea de acercar de nuevo a Estados Unidos a sus aliados y foros multilaterales, de los que el país se ha distanciado bajo la presidencia de Trump.

Blinken ejerció como “número dos” del Departamento de Estado durante los dos últimos años de la presidencia de Barack Obama. Foto: AFP
Blinken ejerció como “número dos” del Departamento de Estado durante los dos últimos años de la presidencia de Barack Obama. Foto: AFP
Agencia EFE

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, nominará esta semana como secretario de Estado a Antony Blinken, un férreo defensor del multilateralismo, adelantaron el diario The New York Times y la cadena CBS.

Blinken, de 58 años, también conocido por su apodo “Tony”, es uno de los asesores más cercanos de Biden y ejerció como “número dos” del Departamento de Estado durante los dos últimos años de la presidencia de Barack Obama, entre 2015 y 2017.

Se espera que Biden haga el anuncio el próximo martes, cuando revele el nombre de varios miembros de su futuro Gobierno, según adelantó este domingo 22 de noviembre Ron Klain, quien será el jefe de gabinete de la Casa Blanca.

La selección de Blinken no es una sorpresa: el suyo era el nombre que sonaba con más fuerza en las quinielas, junto a los de la exasesora de seguridad nacional de la Casa Blanca de Obama, Susan Rice, y el senador demócrata Chris Coons.

Blinken, que habla un francés fluido y toca la guitarra en sus ratos libres, tendrá la misión de acercar de nuevo a Estados Unidos a sus aliados y foros multilaterales, de los que el país se ha distanciado bajo la actual presidencia de Donald Trump.

Descrito por algunos como un centrista con cierta vena intervencionista, Blinken cree en la acogida de EE. UU. a refugiados. Hace unos meses dijo que si Biden llegaba al poder, buscaría aumentar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador para afrontar las causas de raíz que generan la inmigración ilegal hacia el norte.

Con respecto a Europa, Blinken cree que Estados Unidos debe reconocer al viejo continente como un aliado “al que acudir como primer recurso, no como el último, a la hora de afrontar retos”, dijo en una charla en julio en el centro de estudios Instituto Hudson.

El diplomático también tratará de cambiar la dinámica en la competición de Estados Unidos con China sin abandonar esa pugna, al promover iniciativas multilaterales en materia de comercio, inversiones en tecnología y derechos humanos en lugar de presionar a naciones para que elijan entre los dos países, según el Times.