Camino a la Casa Blanca: un escenario complicado gane quien gane

Incertidumbre. Las encuestas favorecen a Joe Biden, pero no se puede descartar una sorpresiva victoria de Trump, como en 2016. Lo único seguro es que la situación de EEUU es problemática.

Expertos coinciden en que la situación que le espera a la nación no es nada fácil. Foto: composición LR
Expertos coinciden en que la situación que le espera a la nación no es nada fácil. Foto: composición LR
Itzia  Huillcahuari

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos están pronto a culminar. Hoy se emiten los últimos votos, los cuales, sumados a los más de 95 millones ya sufragados anticipadamente, elegirán a los miembros del Colegio Electoral, quienes se encargarán finalmente de designar al nuevo gobernante.

Esta particularidad en el sistema electoral norteamericano abre la posibilidad para todo tipo de sorpresas. Aunque los últimos sondeos favorecen al demócrata Joe Biden para el recuento del voto popular, nada está dicho y es imposible descartar al actual mandatario Donald Trump.

No obstante, independientemente de quién obtenga la victoria, los expertos coinciden en que la situación que le espera a la nación no va a ser nada fácil.

Crisis agudizada

Para Norberto Barreto, doctor en Historia de Estados Unidos y profesor de la Universidad del Pacífico, una posible reelección con Trump significaría un escenario “terrible” en todos los niveles para los estadounidenses.

“Estarían condenados a no tener una política coherente contra el Covid-19, que enferma actualmente a 100.000 personas diarias en promedio”, señala el catedrático.

Otro aspecto vinculado sería la agudización de la polarización política y social por la que atraviesa el país. Barreto explica que si bien el mandatario no es responsable de la situación, se ha encargado de exacerbarla y continuará haciéndolo. Una muestra de esto es lo que ya se viene viendo desde los días previos a los comicios: ataques y amenazas violentas entre grupos opositores.

El analista político Antonio Camborda coincide y opina que la participación masiva que ha tenido el voto anticipado revela el temor de los ciudadanos a hechos violentos y radicales durante el día central de las elecciones.

“Se cree que puede haber bloqueos de carretera, avenidas y calles cerca de los locales de votación. Esto podría atraer muchos problemas y desatar mucha violencia”, refiere Camborda.

Con la posible victoria de Trump, las relaciones entre EEUU y el resto del mundo se verían también, si no lo están ya, afectadas. Esto incluye la guerra económica contra China y la enemistad con organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unesco y la OTAN.

Grandes retos

No obstante, una victoria democrática en EEUU no es garantía de mejoras inmediatas. Joe Biden como eventual presidente se enfrentaría al enorme reto de reconstruir una economía sumida en la crisis, cuya deuda externa se calcula que equivale a casi el doble de su PBI.

Además, tendría que replantear por completo ciertas políticas, como la contención de la pandemia y la lucha contra el cambio climático. Por supuesto, tendrá también la tarea de reconciliarse y afianzar amistades con el resto de naciones.

“Tendrá que tratar de pegar los pedazos en los que se encuentra dividido el país y tratar de enderezar las políticas antimigratorias de Trump, que se han caracterizado por ser crueles y despiadadas”, dice Barreto.

Gane quien gane la carrera, indudablemente le esperan “serios problemas”, agrega el catedrático. Por lo pronto, solo queda confiar en que los estadounidenses elegirán adecuadamente, ya que todo lo que sucede en EEUU repercute de alguna u otra forma en el resto del mundo.

Opciones para una victoria republicana

La posibilidad de Biden para ganar las elecciones es mayor que la de Trump. Sin embargo, el presidente puede revertir esta tendencia si logra ganar los votos del Colegio Electoral en Florida, Pensilvania, Michigan y Wisconsin, estados claves en los que no está muy bien posicionado, pero que le darían la oportunidad de reelección.