Trump promete política migratoria más rigurosa si es reelegido para segundo mandato

El principal asesor en inmigración de EE. UU., Stephen Miller, indicó las prioridades en la futura política migratoria de Trump, así como los límites al asilo y la reducción de visas.

Por décadas, el Congreso no ha sido capaz de llegar a un acuerdo para la reforma integral del régimen de inmigración y, como resultado, hay en el país 12 millones de inmigrantes indocumentados. Foto: AFP
Por décadas, el Congreso no ha sido capaz de llegar a un acuerdo para la reforma integral del régimen de inmigración y, como resultado, hay en el país 12 millones de inmigrantes indocumentados. Foto: AFP
Agencia EFE

Si es reelegido para un segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplicará una política migratoria aún más dura que la de sus primeros cuatro años en la Casa Blanca, con límites al asilo y castigo para las ciudades “santuarios”, según Stephen Miller, su principal consejero en inmigración.

En una entrevista con la cadena de televisión NBC, Miller señaló cuatro prioridades en la futura política migratoria de Trump: límites al asilo, penalizar a las ciudades que amparen a los indocumentados, recortar las visas para ciertos viajeros, y nuevas restricciones a las visas de trabajo.

“En muchos casos, la solución a los problemas del sistema de inmigración y el restablecimiento de algún grado de sensatez en los programas requieren reformar las reglas”, aseguró Miller, e indicó que esos cambios no requieren la aprobación del Congreso.

En dicho tema, “el Congreso ha delegado muchas atribuciones” al Poder Ejecutivo, agregó.

Miller dijo que a Trump le gustaría ampliar a todo el mundo el tipo de acuerdos para “compartir las cargas” firmados con Honduras, Guatemala y El Salvador, por los cuales las personas que procuren obtener asilo en EE.UU. han de aguardar en otros países el curso de sus trámites.

“Si uno creara asociaciones seguras con terceras partes, en otros continentes y otros países y regiones, tendría la capacidad de compartir la carga de los solicitantes de asilo sobre una base global”, añadió.

Bajo un programa de este tipo, denominado Memorando de Protección de Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), desde comienzos de 2019, Estados Unidos ha enviado a México a decenas de miles de hombres, mujeres y niños, en su mayoría centroamericanos, que llegaron a la frontera y se presentaron a las autoridades pidiendo asilo.

En cuanto a las ciudades, cuyas autoridades locales que se niegan a colaborar con las federales en el caso de personas desplazadas, Miller dijo que “habrá un gran contraste con una acción realmente agresiva”.