Proteger la otra cordillera del Perú puede ser el legado ambiental del gobierno de Martín Vizcarra

20 Oct 2020 | 14:23 h
La Republica
Playas de Marcona, en la provincia de Nasca, en la región Ica, al sur de Lima.

Protegiendo este importante ecosistema, Perú estará salvaguardando para las generaciones futuras un importante sitio de alimentación, reproducción y cría de algunas de las especies marinas más representativas de nuestros océanos.

Dra. Patricia Majluf, vicepresidenta de Oceana para Perú

El pasado 30 de septiembre, en el marco de la Cumbre de Biodiversidad de las Naciones Unidas, el presidente Martín Vizcarra hizo un anuncio esperado por muchos: “… nuevas áreas protegidas en el ámbito marino, como la propuesta para establecer la Reserva Nacional Dorsal de Nasca, la cual esperamos poder establecer antes del final del presente año.”

Al hacerlo, le inyectó vida a un proceso que lleva en marcha más de dos años, y que culminará con la protección de uno de los ecosistemas marinos más importantes del mundo, y de los que Perú tiene el privilegio de ser custodio.

Por siglos, la cordillera de Los Andes ha sido uno de los símbolos más representativos de nuestro país. Hoy toca reconocer un tesoro escondido debajo de nuestro mar, la Dorsal de Nasca, una cordillera submarina cuyas cumbres se encuentran a más de 2 mil metros de profundidad, frente a las costas de Ica y cuya formación comenzó hace 30 millones de años.

El reciente anuncio del presidente Vizcarra, nos recuerda lo privilegiados que somos al habitar un país tan rico en recursos naturales y la enorme responsabilidad que eso representa.

Protegiendo este importante ecosistema, Perú estará salvaguardando para las generaciones futuras un importante sitio de alimentación, reproducción y cría de algunas de las especies marinas más representativas de nuestros océanos, como la ballena azul y la tortuga dorso de cuero. Con la protección de la Dorsal de Nasca, el Gobierno Peruano también estará garantizando la funcionalidad del sitio de reproducción de especies clave para la industria pesquera, como la pota, el atún aleta amarilla, el pez espada, el jurel y la caballa. No es con frecuencia que un gobierno tiene la oportunidad de cumplir objetivos de conservación ambiental y de seguridad alimentaria en un solo acto.

La conservación y protección de nuestros ecosistemas marinos es una tarea pendiente de los gobiernos más recientes. A pesar de contar con más de 3 mil kilómetros de litoral, y de ser una de las principales potencias pesqueras mundiales, Perú actualmente protege menos del 1% de sus territorios marinos. Con la aprobación de esta propuesta, estaríamos llegando casi al 8% de protección de los mares peruanos. Aun así, seguimos quedando todavía cortos del compromiso asumido por nuestro país ante las Naciones Unidas, como parte de las llamadas “Metas de Aichi”, donde nos comprometimos a una protección del 10% para este año.

El rezago del Perú en este tema se vuelve más notorio cuando se contrasta con nuestros vecinos. Chile actualmente protege 42% de su superficie marina y Brasil 27%. Podemos y debemos hacer un mejor trabajo garantizando nuestros recursos marinos para las generaciones venideras.

La creación de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca es un compromiso urgente y necesario para posicionar al Perú como país moderno que cumple con sus compromisos ambientales. Ya el presidente Martín Vizcarra anunció su creación para este año, esperamos atentos a que se cumpla este anhelo de todos los peruanos y de las miles de personas alrededor del mundo que apoyan entusiastamente esta propuesta.