España cerrada

Medidas drásticas en respuesta al aumento exponencial de contagios de Covid-19.

Editorial Editorial
15 Mar 2020 | 1:24 h

España ha sido cerrada, y no es solo una expresión simbólica; 46 millones de españoles han sido puestos en estado de inamovilidad. El Gobierno de Pedro Sánchez ha reaccionado con medidas que hasta hace poco parecían radicales, empujado por la explosión de infectados, más de 6 mil, y muertos, que alcanzan los 200.

El decreto que instala el Estado de Alarma, una medida constitucional para enfrentar las catástrofes, tiene un inevitable efecto político. El Gobierno asume la autoridad competente y toma las decisiones en todo el territorio por 15 días, rebajando el grado de poder de sus comunidades autónomas. Sánchez ha dicho, ”no hay colores políticos, no hay ideologías, no hay territorios”, de modo que, operativamente, todas las fuerzas de seguridad quedarán bajo las órdenes directas del titular del Ministerio del Interior.

El aislamiento de la población implica que solo podrán salir de sus hogares de forma individual para comprar alimentos, productos farmacéuticos o de primera necesidad, y para trabajar, siempre que no lo puedan hacer desde sus domicilios. Las carreteras no han sido cerradas, pero la autoridad ha quedado autorizada a clausurarlas cuando lo considere necesario.

Se han cerrado los locales y establecimientos que desarrollen actividad pública excepto para la distribución de alimentos y artículos de primera necesidad, para lo cual, si fuese necesario, el Estado podrá intervenir fábricas y negocios de alimentos y de sanidad, incluso movilizando a las FFAA y a la policía.

Las drásticas decisiones son la respuesta al crecimiento exponencial de los contagios del coronavirus, que pasaron de 2 a 100 en una semana y luego se sumaron por miles en pocos días, superando al ritmo de los casos registrados en Italia y Corea del Sur.

Las medidas anteriores fracasaron, especialmente el distanciamiento social y el autoaislamiento. A ello se agrega que la Comunidad de Madrid se demoró en el cierre de los colegios, los espectáculos y las concentraciones. El pasado fin de semana autorizó la realización de la marcha por el Día Internacional de la Mujer y la convención del partido ultraderechista Vox. La explosión de casos encontró un sistema sanitario sin las camas y equipos suficientes, produciéndose el efecto saturación que se hubiese evitado con la progresión de los contagios.

La experiencia española es muy útil para los países de A. Latina que han adoptado medidas de emergencia a medias, o que al adoptarlas no se esmeran en que se cumplan. Es un aviso de lo que sucederá si falta disciplina social y eficacia en los planes.

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