Argentina: tras cinco años de investigación aún no se esclarece muerte del fiscal que investigaba a Cristina Kirchner

Misterio alrededor de la desaparición del fiscal Alberto Nisman, quien rastreaba causas del atentado a la mutual judía AMIA de 1994 y a la expresidenta Cristina Kirchner.

La Republica
Fiscal Público de Argentina Alberto Nisman da una conferencia de prensa en Buenos Aires, 20 de mayo de 2009.
Agencia AFP

El fiscal apareció muerto, en su apartamento –ubicado en una zona residencial de Buenos Aires– con un tiro de bala en la cabeza, un día (18 de enero de 2015) antes de presentarse ante la Cámara de Diputados para exponer todos los resultados de su investigación que, implicaban a altos mandos de la política argentina.

Argentina está dividida ante las causas de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que al momento de su muerte tenía 51 años de edad. Para unos se suicidó y para otros fue asesinado. Algunos lo consideran héroe, lo tienen como una figura emblemática de la lucha anticorrupción, mientras que otro sector lo considera un villano.

Redes ciudadanas exigen

Una convocatoria por redes sociales, a la que se sumaron dirigentes de la alianza opositora Cambiemos, llamó a concentrarse este sábado por Nisman en Buenos Aires, en un acto que se espera de fuerte tono opositor al gobierno de Alberto Fernández, cuya vicepresidenta es Cristina Kirchner.

Este año, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la familia de Nisman optaron por una ceremonia el domingo en el cementerio judío de La Tablada, donde está enterrado el fiscal.

"Hay que separar la política del recuerdo de Nisman" declara el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, que defiende la actuación del fiscal.

Iraníes implicados

Cuatro días antes de ser hallado muerto, Nisman había denunciado a la entonces mandataria Cristina Kirchner (2007-2015) por la firma en 2013 de un memorándum con Irán que nunca se aplicó. El fiscal acusó a Kirchner de querer encubrir a exaltos funcionarios iraníes a los que él mismo había acusado de organizar el ataque a la AMIA, que causó 85 muertos y 300 heridos.

Nisman sostenía que con ese acuerdo se levantarían las alertas rojas de Interpol contra los iraníes acusados, algo que siempre negó el entonces secretario general de la organización policial, Ronald Noble, al que no convocó nunca la justicia argentina.

Kirchner y su canciller Héctor Timerman, fallecido en 2019, insistieron en que intentaban desempantanar la causa AMIA, que llevaba más de 20 años sin avances. Este “entusiasmo” les “hizo olvidar intereses geopolíticos en pugna”, afirmó la expresidenta en su libro “Sinceramente”, aparecido el año pasado (2019).

¿Presiones geopolíticas?

Las potencias mundiales se encontraban en plena negociación por el pacto nuclear con Irán, rechazado por Israel, y que firmarían a mediados de 2015 Francia, Alemania, Reino Unido, China, Rusia y Estados Unidos, país que se retiró en 2018 con Donald Trump en la presidencia.

En noviembre pasado, el gobierno del liberal Mauricio Macri (2015-2019) incluyó al movimiento chiíta Hezbolá en una lista de "grupos terroristas". Uno de sus integrantes fue señalado como autor material del atentado.

“La causa AMIA es un agujero negro. Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que hay”, se lamenta Diana Wassner, cuyo marido murió en el ataque y fue muy crítica de la tarea de Nisman.

Unas 2.000 cajas con documentos, 5.000 escuchas en casetes y videos en VHS, parte de los archivos de la causa AMIA desclasificados por Kirchner en 2015, fueron encontrados esta semana rodeados de escombros y vidrios rotos en un inmueble en estado de abandono de la Agencia de Inteligencia.

En 2019, 25 años después del atentado, un juez, dos fiscales y un exjefe de inteligencia, entre otros, fueron acusados de desviar la investigación inicial.

La serie “El fiscal, la presidenta y el espía”, filmada en 2017 por el documentalista británico Justin Webster y recién estrenada en la plataforma Netflix, aborda una complicadísima trama que cruza agentes de inteligencia, intereses geopolíticos, política vernácula y cuestionadas investigaciones judiciales.

"Es una montaña de basura para cubrir un escándalo y un escándalo para cubrir un crimen y otro crimen para cubrir otro crimen", sintetiza Luis Moreno Ocampo, exfiscal jefe de la Corte Penal Internacional, en el documental.

Batalla en Argentina por Nisman

La muerte de Nisman desató en 2015 una andanada de acusaciones cruzadas entre gobierno y oposición, que supo aquel año sacar provecho electoral del escándalo.

La denuncia de Nisman contra Kirchner fue desechada en varias instancias judiciales hasta que en 2016 la reabrió el juez Claudio Bonadío, quien concentra una decena de causas contra la vicepresidenta. Ya fue elevada a juicio oral sin fecha.

La muerte de Nisman sigue en instrucción. En mayo de 2016, la causa pasó al fuero federal que presume un homicidio como "directa consecuencia de la denuncia" contra Kirchner, basado en una cuestionada pericia de Gendarmería que contradice otro estudio criminalístico policial y la autopsia del cuerpo médico forense.

Están procesados cuatro custodios de Nisman y su asesor informático Diego Lagomarsino, dueño de la pistola que acabó con la vida del fiscal. En su defensa, Lagomarsino sostiene que Nisman le pidió prestada el arma porque temía por sus hijas.