Hombre que vendió municiones a asesino en serie se declara culpable de haberlas fabricado

La masacre ocurrió en el 2017 y nuevamente salió a la palestra tras el deceso de Kimberly Gervais, quien perdió la movilidad de sus articulaciones por recibir un impacto de bala en la columna espinal a manos del asesino en serie. El hecho se suscitó en Estados Unidos.

El tiroteo se gestó en el hotel y casino Mandalay Bay, Estados Unidos.
El tiroteo se gestó en el hotel y casino Mandalay Bay, Estados Unidos.

En el 2017, un macabro suceso se desencadenó en Las Vegas, Estados Unidos, donde murieron 58 personas a manos de Stephen Paddock. El siniestro nuevamente captó la atención de los medios internacionales tras la confesión de un sujeto, quien manifestó haber fabricado y vendido municiones al asesino en serie.

A los 55 años, Douglas Haig había fabricado las balas sin contar con licencia para su práctica. El estadounidense, natural del estado de Arizona, facilitó 720 rondas de municiones trazadoras a Paddock, quien perpetró la masacre el 1 de octubre de 2017.

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Tras el tiroteo, que se presentó en el hotel y casino Mandalay Bay, las investigaciones empezaron a encaminarse. Uno de los hallazgos de los peritos fueron las huellas dactilares de Haig encontradas en algunas de las balas que usó el asesino.

En una corte federal de Las Vegas, el abogado del hombre natural del estado de Arizona sostuvo que su cliente no conocía la consigna de Paddock al momento que le entregó las municiones. “Estaba absolutamente devastado cuando se enteró de la tragedia”, enfatizó.

El juez James Mahan, que está a cargo del caso de la masacre en Las Vegas, se enteró que Haig fabricaba las municiones para venderlas por internet. Asimismo, supo que el sujeto realizaba esta actividad desde la comodidad de su casa.

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Luego de declararse culpable de fabricar municiones, el acusado evita un proceso judicial previsto para iniciar en diciembre, y que lo enfrentaba a una pena de hasta cinco años de cárcel. La defensa del hombre de Arizona se ha planteado un objetivo: lograr que su cliente obtenga dos años de cárcel.