Un maletín vibraba y sospecharon de una bomba: se trataba de un juguete sexual

Mundo LR

larepublica_pe

08 Nov 2019 | 8:22 h
La Republica
La maleta no dejaba de vibrar. Foto: referencial.

Sucedió en medio de un concierto en Viena. Un especialista analizó la valija con un equipo de rayos X y se dio cuenta de que era un vibrador sexual encendido.

Durante un concierto en Viena, Austria, una inofensiva maleta puso en alerta a los espectadores. El objeto no dejaba de vibrar y creyeron que se trataba de una bomba.

Solicitaron la ayuda de un experto en explosivos para analizar su contenido y grande fue la sorpresa cuando se dieron cuenta de que en realidad se trataba de un juguete sexual que estaba encendido.

PUEDES VER: ‘Un millón de pesos por veneco muerto’: la impactante amenaza a venezolanos en Colombia [FOTO]

El hecho sucedió el pasado martes 5 de noviembre por la noche, informó en un comunicado del día siguiente la policía de Viena.

De acuerdo con información de AFP, la valija “vibraba de manera sospechosa”, por lo que muchos estaban asustados. Incluso la situación se alertó a la policía y a otros especialistas para poder ‘controlar la situación’.

La maleta fue descubierta por una empleada del guardarropas. Ella estaba realizando su trabajo cuando escuchó vibrar algo. El sonido era extraño y se percató que provenía del equipaje de uno de los espectadores del concierto.

En seguida creyó que podría ser una bomba y comunicó a sus superiores sobre la situación. Estos a su vez llamaron al experto en explosivos y a las autoridades correspondientes.

El especialista inspeccionó la maleta con un equipo de rayos X, esperando encontrar una bomba. Sin embargo, todo lo que halló fue un vibrador “en on”. El culpable del “movimiento sospechoso” era solo un juguete sexual.

La maleta fue devuelta a su propietaria y su compañero, y los oficiales "les desearon una velada placentera", de acuerdo al comunicado.

Según el diario Kurier, este incidente no molestó a la audiencia del concierto de la orquesta sinfónica de Viena, pasando desapercibido, y su actuación en la venerada Wiener Konzerthaus continuó sin contratiempos.