Mientras esperan su visa para EE.UU., haitianos y africanos forman un barrio en México [VIDEO]

27 Jun 2019 | 16:24 h
Se encuentran en compás de espera de su visa para ingresar a Estados Unidos.
Se encuentran en compás de espera de su visa para ingresar a Estados Unidos.

Un grupo de haitianos y africanos se congregan en Tapachula, México, antes de seguir su periplo hasta los Estados Unidos.

Decenas de ciudadanos haitianos, de migrantes africanos y mexicanos humildes. Estas son las personas que conforman una comunidad en Tapachula en la que conviven a falta de documentos.

La relación entre México y Estados Unidos ha calado más en los más pobres. Y es en esta comunidad de Tapachula donde se han congregado cientos de indocumentados –mayormente centroamericanos-.

PUEDES VER: Trump afirmó que “odia” foto de padre e hija que se ahogaron mientras intentaban llegar a EE. UU.

Tras las amenazas sobre posibles sanciones comerciales de Washington, México ha aumentado significativamente el número de militares y agentes migratorios en la zona para menguar el éxodo, y ello ha generado un repliegue de los centroamericanos hacia otras zonas de Tapachula y demás localidades aledañas.

Es así que miles de salvadoreños, hondureños y guatemaltecos se esconden para no ser arrestados y deportados. Lo propio hacen haitianos y africanos, quienes se integran a la cotidianidad del municipio mexicano. Un hecho no que no es moco de pavo en un país con exigua población afrodescendiente.

Lazy loaded component

Deambulan, platican en grupos cerrados y hacen diversas actividades a ras de la carretera. Los nuevos vecinos en México viven entre casuchas y pequeños negocios que se mezclan al aire libre, donde venden comida y tienen talleres de soldadura.

“Son amables, todos son buenos pero algunos son muy enojones. La mayoría quiere todo al precio que ellos dan y no al precio que cuesta", relata Ismael González, administrador de un precario cibercafé en dicha zona de México.

Ubicado en la planta baja de un edificio donde se alquilan cuartos a una treintena de personas, en el cibercafé de México se congregan ahitianos y africanos y pagan 0.94 dólares por noche. Ahí se prefiere hospedar a personas que viajan con niños, por orden de González, quien es un pastor evangélico y dueño del inmueble.

“La ayuda que estamos buscando del gobierno mexicano es conseguir papeles para nosotros pasar, otras cosas no”, explica Moisés Bumba, quien llegó en marzo pasado desde la República Democrática del Congo.

Para muchos, Tapachula, en México, es el fin periplo. Los recién llegados creen poder tramitar la visa, pero muchos otros esperan en la estación Siglo XXI para ser deportados. Ello ha generado motines y en ‘La Feria Mesoamericana’, otro espacio que funge de albergue.

Francisco Garduño, jefe nacional de migración, dijo que esta semana los africanos no recibirán más visas regionales, que restringen el tránsito a la zona sur de México pero con la que muchas personas se sirven para ir hasta la frontera norte.