Padre soltero queda devastado luego que su hija fuera golpeada hasta la muerte por su niñera

Luiggi Diaz
11 05 2019 | 07:07h

Una corte de Ohio juzgó a Lindsay Partin, quien golpeó con extrema violencia a la pequeña Hannah, de 3 años de edad, hasta acabar con su vida.

Una corte del condado de Butler, en el estado de Ohio (Estados Unidos) condenó este jueves a cadena perpetua a Lindsay Partin, la mujer acusada de asesinar a la menor de apenas tres años de edad que tenía bajo su cuidado cuando se desempeñaba como niñera.

La muerte de Hannah Wesche se produjo durante el mes de marzo del año pasado en su casa de Hanover producto de un severo daño cerebral el cual le fue causado tras recibir una brutal golpiza. Su cadáver fue encontrado con varios hematomas en diversas partes del cuerpo, según reveló la autopsia.

PUEDES VER “Nunca volverás a ver a tu hija”: encerró a su niña en auto y la quemó viva

La niñera de 37 años en un inicio intentó negar su culpabilidad alegando que los moretones eran producto de la caída que la propia menor se generó cuando salió detrás de su padre cuando él salió de casa a trabajar.

Sin embargo, luego que un especialista pusiera en duda la veracidad de su versión, terminó por confesar que golpeó a la niña porque dejó caer un envase de ketchup al inodoro. “Me enojé y la abofeteé en el costado de la cabeza. Luego la sacudí y la apreté con todas mis fuerzas”, confesó la criminal.

Ella era vecina de los Wesche y antes ya había sido contratada para quedar a cargo de Hannah. El fiscal encargado del caso descubrió que el padre de la niña le debía a la mujer unos pagos atrasados, por lo que eso habría sido otro motivante para que se concrete el asesinato.

PUEDES VER Hombre mata a su hijo de un mes porque perdió en videojuego

Partin fue declarada culpable de homicidio involuntario y otros cuatro cargos de abuso que devinieron en la muerte de Hannah Wesche. Tras la condena, sus abogados afirmaron que apelarán al fallo, pues aseguran que su patrocinada es inocente y habría sido obligada a confesar el crimen que no cometió.

Hannah Wesche era la hija de un padre soltero que tiene la responsabilidad de criar solo a sus otros dos hijos más, por lo que se la pasa trabajando fuera de casa más de doce horas al día pues es el único sustento de su hogar.

“No puedo comenzar a describir el enojo que siento. Espero que ella nunca salga de la cárcel por lo que le hizo a mi pequeña, es impensable”, reveló el afligido padre al portal Local12. Él sabe que aún debe sacar adelante a sus otros hijos.

Video recomendado