Madre adicta a las drogas mató involuntariamente a bebé con su leche materna tóxica

Estefany Lujan
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Proceso judicial inédito. Bebé de Samantha Jones sufrió un paro cardiaco luego de beber la leche materna tóxica. Con la difusión de su caso, corte de Estados Unidos busca que más padres adictos busquen ayuda.

Samantha Whitney Jones, de 31 años, decía amar a su "niño pequeño más que a nada" mató involuntariamente a su bebé de diez semanas con su leche materna tóxica que presentaba una "combinación letal" de metadona, metanfetamina y anfetamina. Tribunal de Estados Unidos la acusa de homicidio involuntario.

La fatídica noche del 2 de abril del 2018 el bebé de Jones empezó a llorar a eso de las 3:00 a. m., pero su madre estaba demasiado cansada para prepararle un biberón, así que lo amamantó en su casa de Pensilvania, según detalla el medio británico Mirror.

Horas más tardes despertó y vio una imagen aterradora: el bebé R.J. estaba blanco como el papel y no reaccionaba. Había muerto.

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Se cree que el caso de Samantha Whitney Jones es el primero en el que una madre lactante enfrenta cargos de homicidio luego de amamantar, según la Asociación de Fiscales del Distrito de Pensilvania.

"No era nuestro objetivo intentar abrir un proceso judicial aquí", dijo el fiscal de distrito del condado de Bucks, Matt Weintraub"Pero debemos asegurarnos de que todos nuestros ciudadanos, especialmente los más pequeños y vulnerables, los bebés, estén protegidos".

"La señora Jones tomó la decisión de alimentar a su bebé con leche materna, a pesar de que sabía que estaría llena de drogas ilegales como anfetamina, metanfetamina y metadona", dijo Weintraub.

"Tomó una decisión consciente, que culminó con la muerte del bebé RJ, y se debe pagar un precio por eso", dijo Weintraub.

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El caso de Jones, un precedente

Para muchos especialistas, el procesamiento de Samantha Jones no es más que un caso único que acaparó titulares en todo el mundo. Pero, para Weintraub y otros fiscales de Pensilvania este caso es una forma de responder a la crisis de opioides, así que el resultado judicial de este se podría convertir en una hoja de ruta.

Samantha Jones aseguró que la presencia de las drogas en su leche materna se debía a que estaba tomando medicamentos para tratar una adicción a los analgésicos.

"No estamos alegando que esto fue un asesinato intencional de este bebé", dijo  la fiscal adjunta de distrito Kristin McElroy, "pero ciertamente fue imprudente saber que estas drogas estaban en su cuerpo y continuar amamantando",señaló a WHYY.

El juez Wallace Bateman concluyó que enviarla a la cárcel carecía de sentido, ya que ella estaba muy arrepentida y apesumbrada. La sentenció a 36 meses de libertad condicional.

Jones le dijo a la corte: "Nunca quise que esto sucediera. Yo amaba a mi niño más que nada. Tengo que vivir con esto todos los días".