Nicaragua: Familias de víctimas de las protestas claman justicia

Redaccionlr
20 M04 2019 | 21:00h

En Nicaragua. Hace un año, en las marchas contra Ortega, decenas de manifestantes murieron por la violenta represión.

Familiares de los manifestantes que murieron hace un año en Nicaragua en el marco de las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega clamaron justicia para las víctimas. La Asociación Madres de Abril (AMA) demandó transparencia para las víctimas, entre ellos los 21 que fallecieron hace un año, y sostuvo que no habrá impunidad. “Un año que no tenemos justicia. No hay ninguna persona detenida en el caso del asesinato de mi hijo”, dijo Francisca, madre de Franco Valdivia, quien murió de un disparo en la ciudad de Estelí. Su hijo estudiaba tercer año de derecho y dejó en la orfandad a una niña de 5 años.

La madre contó que el padre y la hermana del universitario se marcharon al exilio tras recibir amenazas de muerte, al igual que los familiares de otro universitario asesinado en Estelí, Orlando Pérez Corrales. “Las autoridades quieren callar, tapar lo que pasó y que el familiar no hable, no ponga denuncia”.

PUEDES VER Trump sigue con sanciones y castiga a Cuba, Venezuela y Nicaragua

“Me duele respirar”

Por su lado, la opositora Alianza Cívica, contraparte del Gobierno en una mesa de negociación que se encuentran suspendida desde el 3 de abril, recordó que un día como hoy, hace un año, fue el tercer día de protesta contra Ortega y dejó un saldo de 21 muertos, entre ellos el adolescente Álvaro Conrado.

Conrado, de 15 años, fue asesinado cerca de la estatal Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en Managua, y junto a otros heridos, se les negó atención médica en diversos hospitales públicos por “órdenes superiores”, dijo esa coalición.

PUEDES VER Nicaragua: Denuncian que tratan a periodista como "la peor criminal"

El caso de “Alvarito”, como se le conoce en Nicaragua, resume las escenas violentas desde el estallido social del 18 de abril de 2018. El menor decidió repartir agua entre otros universitarios que protestaban contra Ortega, cuando recibió un balazo en la garganta que, según los testigos, fue ejecutado por un francotirador de la Policía.

Desde entonces, sus últimas palabras, “me duele respirar”, se convirtieron en grito de reclamo de los manifestantes.

Ricardo Pérez, hermano del universitario Orlando Pérez, asesinado también hace un año, dijo que “la justicia de Dios vendrá, yo se que sí”.