Centenares de abejas: las otras víctimas del incendio en la Catedral de Notre Dame [VIDEO]

Kevin Montenegro
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El incendio en Notre Dame dejó sin hogar a cientos de abejas, quienes tenían como refugio a las famosas gárgolas y terrazas del templo.

No es novedad que desde hace algunos años la ciudad de París, en Francia, se ha ganado a pulso el nombre de la “Ciudad colmena”. Ello porque la famosa Catedral de Notre Dame era hasta ayer uno de los lugares más seguros para las abejas.

La capital de Francia ha aumentado estratosféricamente en lo que es apicultura urbana, con más de mil colmenas en lo más alto de los edificios importantes en París y jardines comunitarios.

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Lo más sorprendente es que las gárgolas de la Catedral de Notre Dame se convirtieron en el refugio de los miles de insectos. Es así que un mar de enjambres de abejas habitaba en algunas de las terrazas de la Catedral, y también fueron afectadas por el atroz incendio que consumió la parte superior del efigie histórico y cultural parisino.

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La razón germinal para impulsar la iniciativa de tener colmenas de abejas en las azoteas de lugares emblemáticos –como la Catedral de Nortre Dame-, jardines y parques es el preocupante descenso de la población global de abejas, aquellas que cumplen la importante misión de polinizar las flores. Este plan se viene dando en grandes ciudades como Nueva York y Londres.

Los beneficios para el ambiente por parte de las abejas están más que documentados. Ellas cumplen un rol esencial en la polinización de un tercio de los cultivos de alimentos del mundo. Sin embargo, en los últimos años el número de estos insectos ha decrecido debido al uso de pesticidas, a depredadores como la avispa asiática y a la agricultura comercial.

Esta última hace que las personas arranquen hierbas con flores, eliminando los setos y reduciendo los arbustos para dar lugar a amplios campos de cereales como el trigo o el maíz, aquellos que ofrecen exiguo interés para la especie de las abejas.

La disminución del número de abejas, como lo que se verá en París gracias al incendio en Notre Dame, presagia una crisis también para los seres humanos. Estos animales han llegado a ser un número tan chico en algunas zonas de China que las manzanas y peras de los agricultores están realizando la labor de las abejas, pues recogen el polen y lo trasmiten de un árbol a otro.