Anciano "malhumorado" dejó su fortuna a mesera que fue amable con él [VIDEO]

Karold Rivera
h

Mesera de Texas, Estados Unidos, contó que atendió con la mejor disponibilidad al anciano durante casi siete años.

Melina Salazar, una trabajadora de la cadena de restaurantes Luby’s, que opera en Texas, Estados Unidos, nunca imaginó que su simple trato y atenciones para con un anciano -al que sus demás compañeros de trabajo consideraban malhumorado y gruñón, y que murió hace algunos meses- le iban a valer una fortuna de 50 000 dólares y un auto Buick 2000.

Precisamente, estos excéntricos regalos, que serían producto de su amabilidad, fueron los que recibió Salazar de parte de Walter "Buck" Swords, el anciano de 89 años al que atendió en el restaurante por casi siete años, y al que, según contó en una entrevista, siempre trató con una sonrisa y la mejor disponibilidad pese a sus alteradas demandas.

PUEDES VER "Nada más fue un celular": comerciantes agreden brutalmente a ladrón y este llora

En una entrevista para un medio local, la trabajadora contó que se sorprendió mucho al enterarse de que el anciano le había dejado una ostentosa herencia. “Todavía no lo puedo creer”, expresó la empleada de la cafetería de Luby, en Estados Unidos, a la estación de televisión KGBT-TV de Harlingen.

Ella detalló que el anciano era “un poco cruel” con sus exigencias cada vez que iba al local, por lo que sus demás compañeros se negaban a atenderlo, dejándole la posta a ella. Por ello, confesó que le costaba mucho creer que el hermético hombre le haya dejado grandes regalos.

Swords era un veterano de la Segunda Guerra Mundial, que murió en julio de 2018. Según reveló la mujer, ella se enteró unos días antes de Navidad que el anciano le había dejado el dinero y el auto, y le contó su experiencia a los medios.

PUEDES VER Detienen a mujer que inventó secuestro y abusó de sus propios hijos [FOTOS]

Detalló que por mucho tiempo, el hombre al que consideraban de gruñón fue un hiriente comensal, pero muy en el fondo, tenía un buen corazón.

Afirmó que ella fue la única que se aseguró de que su comida estuviera tan caliente como él quería, incluso si eso significaba que se quemara la boca. Incluso, confiesa que le sonrió a través de sus demandas y maldiciones.