La ciencia permitirá ‘navegar’ en recuerdos pero temen que hackers manipulen configuraciones

Estefany Lujan
14 M02 2019 | 07:30h

No es ciencia ficción. La neurotecnología se halla tan avanzada, que especialistas prevén que en unos años será posible capturar las señales que fabrican los recuerdos y crear implantes cerebrales que permitan acceder a ellos.
 

Las posibilidades de la neurotecnología son revolucionarias. Actualmente, la neurociencia ya utiliza implantes cerebrales que proporcionan estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés) para tratar una amplia variedad de enfermedades que van desde el Parkinson hasta el transtorno obsesivo compulsivo (OCD). Y esta misma tecnología se halla en fase de investigación para tratar la depresión y la demencia. Por ello, los científicos vaticinan un futuro en el que acceder a los recuerdos será posible, pero a la vez temen que los hackers manipulen e influencien los recuerdos y exijan jugosos pagos a cambio de no hacerlo.

"No me sorprendería para nada que hubiera un implante de recuerdos en el mercado en los próximos 10 años. Estamos manejando esos tiempos", asegura Laurie Pycroft, investigadora del Departamento Nuffield de Ciencias Quirúrgicas, de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

Así, en un plazo aproximado de 20 años, la tecnología podría evolucionar lo suficiente como para permitir a la humanidad capturar las señales cerebrales que fabrican los recuerdos. Y a partir de allí aumentarlas y hacer que regresen al cerebro.

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La tecnología accede al cerebro: problema y posibilidad 

Aunque la tecnología que permite realizar los implantes cerebrales aún se halla en sus primeras fases, lo cierto es que los científicos ya exploran cómo tratar trastornos en la memoria causados por episodios traumáticos.

Incluso, un experimento realizado por investigadores de la Universidad de Oxford y la Universidad de California en el 2012 lograron obtener la información de las tarjetas bancarias y números PIN con tan solo observar las ondas cerebrales de gente que usaba cascos de realidad virtual.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de Estados Unidos, más conocida por su acrónimo DARPA, tiene un programa para desarrollar y poner a prueba "una interfaz neuronal totalmente implantable e inalámbrica". Su objetivo es ayudar a soldados afectados por lesiones cerebrales traumáticas a recuperar sus recuerdos perdidos.

Sin embargo, Laurie Pycroft también advierte acerca de las consecuencias de que los recuerdos caigan en manos equivocadas. En una proyección distópica, estos podrían ser manipulados por hackers.

Por ejemplo, un escenario que se plantea la especialista es el hecho de que este hacker acceda al neuroestimulador de un paciente con Parkinson y manipulen su configuración. De esta forma podría influenciar sus recuerdos y su comportamiento, incluso causarle una parálisis temporal. 

En ese mismo planteamiento, los especialistas avisoran que los hackers extranjeros podrían ser capaces de adentrarse en los recuerdos de veteranos de guerra. 

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"Hacer 'brainjacking' (una especie de “pirateo”) un recuerdo de manera malintencionada plantea una serie de riesgos de seguridad, y algunos de ellos son novedosos o únicos", advirtió a la BBC Dmitry Galov, investigador de la compañía de ciberseguridad Kaspersky Lab.

Kaspersky Lab y la Universidad de Oxford colaboraron en un proyecto para crear un mapa con las posibles amenazas y tipos de ataques que pueden afectar a estas tecnologías.

"Incluso en el nivel actual de desarrollo, que es mucho más avanzado de lo que muchos piensan, hay una clara tensión entre la salud del paciente y su seguridad", se lee en el informe "El mercado de la memoria: preparándonos para un futuro en el que las amenazas cibernéticas tienen a tu pasado como blanco".

Así, no resulta descabellado imaginar futuros gobiernos autoritarios que, valiéndose de la neurotecnología, traten de reescribir la historia interfiriendo en los recuerdos de sus ciudadanos e implantando unos nuevos, asegura el documento.

"Si esta tecnología existe, podremos manipular los cambios de comportamiento de la gente. Si se comportan de una manera que no queremos, podremos evitarlo manipulando partes del cerebro conectadas a emociones negativas", le cuenta Galov a la BBC.

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¿Cuál es la solución a los ciberataques a los recuerdos?

Reducir los riesgos de la manipulación de recuerdos pasa por dos etapas: el refuerzo de la seguridad del diseño de los dispositivo y, sobre todo, educar a los médicos y pacientes a tomar precauciones, como establecer contraseñas robustas.

Los humanos representan "una de las mayores vulnerabilidades" porque "cualquier sistema seguro tiene una parte débil", explica Dmitry Galov.

Mientras que Pycroft dice que en el futuro los implantes cerebrales serán más complejos y se usarán más para tratar una amplia gama de enfermedades.

"La confluencia de estos factores probablemente hará que sea más fácil y más atractivo para los hackers tratar de interferir en los implantes de la gente", dice.

"Si no desarrollamos soluciones para esa primera generación de implantes, entonces la segunda y la tercera seguirán siendo inseguras. Pero los implantes serán tan poderosos que los hackers jugarán con ventaja".