Científicos de la NASA realizarán expedición a isla del Pacífico para investigar misterioso lodo

Rafael Montoro
6 02 2019 | 12:40h

En el 2015, la isla volcánica emergió en el océano y forma parte del archipiélago de Tonga. Desde entonces, investigadores de la NASA venían monitoreando el terreno.

La naturaleza no deja de sorprendernos. Una isla volcánica conmociona a los científicos de la NASA por lo insólito de su ecosistema. El terreno está poblado de piedras pequeñas y lodo arcilloso. Asimismo, se encuentran gaviotines sombríos o charranes sombríos (Onychoprion fuscatus).

En el 2015, la isla volcánica emergió en el océano y forma parte del archipiélago de Tonga. Desde entonces, investigadores de la NASA venían monitoreando el terreno sin un atisbo de sorpresa. Sin embargo, la reciente expedición de científicos, comandado por Dan Slayback, cambió el panorama.  

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Gracias al programa de exploración oceánica para estudiantes universitarios basado en Woods Hole, Massachusetts, se pudo realizar la expedición a la isla volcánica, donde participaron Slayback, un investigador de Tonga, científicos y estudiantes de la Asociación de Estudios Marinos, Sea Education Association.

"Parecíamos niños despistados", manifestó Dan Slayback, tras su experiencia al visitar una isla en el Pacífico.

La isla es tan nueva que no tiene nombre y es descrita simplemente como HTHH, la combinación del nombre de dos islas cercanas, Hunga Tonga y Hunga Ha'apai.

Lodo y gravilla

"La mayor parte de la isla es como una gravilla negra, no lo llamaría arena porque las piedras son del tamaño de una arveja", señaló Slayback, científico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Maryland.

La experiencia de los científicos fue abrupta, debido a que el terreno era pedregoso. "Casi todos llevábamos sandalias y era muy doloroso cuando las piedras se metían bajo la planta de los pies", relató el investigador en un blog de la NASA.

"Y hay como una arcilla que se extiende desde el centro. En las imágenes por satélite ves este material de color bastante claro, es lodo arcilloso".

El lodo que encontraron los desconcertó, ya que era arcilloso y pegajoso. “Cuando lo vimos no sabíamos lo que era y su origen aún me desconcierta. Porque no se trata de ceniza volcánica", indicó Slayback.

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Flores y aves

El terreno no está baldío; por el contrario, hay vegetación debido, probablemente, a las asemillas que llegaron a la isla en las heces de aves.

En la expedición encontraron una lechuza y aves llamadas gaviotines sombríos o charranes sombríos (Onychoprion fuscatus), que se refugiaban en depresiones del terreno en torno al cráter.

"Me sorprendió cuan valioso fue estar en persona en la isla. Cuando estás allí ves claramente qué sucede con el terreno", señaló Slayback. "La erosión causada por la lluvia en la isla es mucho más rápida de lo que imaginaba".

Tras la experiencia de la isla volcánica, Slayback trabaja en su laboratorio en un modelo 3D de la isla para determinar su volumen.

Slayback espera regresar a la isla el siguiente año en busca de indicios que permitan dilucidar algunos de sus muchos misterios.

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