Lula da Silva negó cargos y declaró que fue beneficiado por OAS y Odebrecht sin que él supiera

Estefany Lujan
14 Nov 2018 | 4:54 h

Tras ocho meses de encierro, el expresidente de BrasilLula da Silva, salió por primera vez de su celda en Curitiba y declaró ante Gabriela Hardt que OAS y Odebrecht realizaron modificaciones en la casa de campo de Atibaia, sin que él supiera sobre el hecho.

Durante su primer interrogatorio desde que fue ingresado a prisión, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva negó, nuevamente, su involucramiento en actos de corrupción. Así, declaró -ante la jueza Gabriela Hardt-  que nunca pidió las obras en la casa de campo en Atibaia, las mismas que fueron efectuadas, presuntamente, a su favor por empresarios de OAS y Odebrecht, según establece la segunda causa contra el exmandatario. El valor de las obras asciende a unos 270.300 dólares.

"Hicieron esas obras sin que yo se las pidiera. Es gracioso porque primero hacen una obras que yo no les pedí y después negocian un acuerdo con la Justicia en el que se comprometen a citarme", declaró Lula da Silva.

PUEDES VER: Odebrecht: expresidentes confirman haber financiado casa de Lula Da Silva

Durante la audiencia Lula da Silva también manifestó que se siente como el "trofeo" de la operación anticorrupción Lava Jato, por la que cumple una pena de más de 12 años de prisión. 

Inicialmente, se produjo un altercado entre la jueza y el expresidente, ya que él señaló que desconocía la causa por la que lo juzgaban, ya que creía que lo estaban acusando de ser el dueño de la casa de campo.

Ante su actitud, la jueza aclaró que no se le acusaba por ser el dueño de la propiedad sino por beneficiarse de las reformas hechas en la casa de campo. Entonces, el expresidente afirmó que ningún empresario puede afirmar que él pidió que realizasen las obras.

"Voy a esa casa de campo porque el dueño me autorizó a ir, por eso mis objetos personales estaban allá", afirmó

Agregó que en ningún momento se le ocurrió preguntar quién estaba financiando y quién estaba pagando esas obras debido a que la propiedad no era suya.

"No tenía conocimiento. En ningún momento me interesé. La casa no era mía y no tenía por qué preguntar por esas obras. No pregunté porque la casa tiene dueño y el dueño es Fernando Bittar", indicó durante la audiencia.

EN VIVO

18:00 p.m. La audiencia presidida por Gabriela Hardt duró tres horas. Fue cerrada a la prensa, sin transmisión en directo y culminó a las 17:50 locales (19:50 GMT). Una vez que Lula da Silva expuso sus argumentos, el convoy de patrulleros negros que había traído al exmandatario abandonó el edificio de la sede de Justicia Federal para retornar a la prisión donde el expresidente purga condena.

16:37 p.m. Se registra incidente entre la jueza y el expresidente de Brasil. Durante la audiencia Lula da Silva señaló que no conoce la causa de juicio. Ante la postura, la jueza Gabriela Hardt le recriminó y le dijo: "Presidente, esto es un interrogatorio y si empieza ese tono conmigo, vamos a tener un problema.". Luego, añadió: "¡Estás intimidando a la Fiscalía y no lo permitiré!". La conducta de la jueza es celebrada a través de las redes sociales, principalmente en Twitter.

14:30 p.m. Manifestantes exigen la liberación de Lula da Silva. Se congregaron alrededor del edificio de la Justicia Federal de Paraná.

Lula da Silva

Foto: AFP

14:00 p.m Lula da Silva llegó a la sede de Justicia Federal de Paraná, quince minutos antes de programada la audiencia. Aún así la institución judicial inició el interrogatorio a las 15: 10 p.m. (horario de Brasil).

Nota previa

Brasil a la expectativa por el nuevo interrogatorio a Luiz Inácio Lula da Silva (71). En medio de fuertes medidas de seguridad el expresidente abandonó su celda de 15 metros cuadrados y presta declaraciones desde las 15:10 horas ante la Justicia Federal de Paraná. Solo que ahora ya no se enfrentará al magistrado Sérgio Moro, sino a la jueza Gabriela Hardt. 

Él responde sobre un segundo proceso de investigación. Es interrogado sobre una finca de lujo en el municipio de Atibaia, a dos horas de São Paulo, que fue reformado y decorado por las constructoras OAS y Odebrecht, según datos de operación judicial Lava Jato.

Vale precisar que esta es la primera declaración de Lula da Silva tras su arresto luego de ser condenado a doce años de prisión. Y también es la primera vez que la audiencia será conducida por la jueza Gabriela Hardt, sustituta de Sergio Moro, el juez que lo envió a la cárcel tras acusarlo de ser el dueño de un triplex frente al mar en el balneario de Guarujá. Según la fiscalía, Lula da Silva habría recibido el inmueble de la constructora OAS, a cambio de contratos en la estatal Petrobras. Ahora, Moro integrará el gabinete del presidente electo de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro.

La defensa de Lula da Silva mantiene su inocencia, asegura que la propiedad en el balneario de Guarajá no le pertenece e insiste en que la denuncia es parte de una campaña de acoso político-judicial.

Acerca de la finca de lujo en Atibaia

Aunque la finca no se halla a nombre de Lula da Silva, era frecuentada por el expresidente de Brasil junto a su esposa Marisa Leticia, sus hijos y nietos. Según las investigaciones de la causa judicial Lava Jato, las constructoras OAS y Odebrecht  asumieron obras de remodelación y reparos, como una infiltración en el lago de la finca, que costaron más de un millón de reales, es decir cerca de 230.000 euros. La defensa, argumenta que la propiedad es de Fernando Bittar, un viejo amigo de la familia.

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