Revelan escalofriante premonición de niño que murió quemado vivo por matones juveniles

‘Mamá, me estoy muriendo, estoy en llamas’ fue lo que dijo uno de los cuatro niños que murió quemado en el incidente provocado semanas antes del fatal incendio.

‘Mamá, me estoy muriendo, estoy en llamas’ fue lo que dijo uno de los cuatro niños que murió quemado en el incidente provocado semanas antes del fatal incendio.

Un devastador incendio provocado por bombas caseras incendiarias sorprendió a la familia de  Michelle Pearson durante la madrugada del 11 de diciembre del año pasado en  Walkden, Salford, Reino Unido. La tragedia desencadenó la muerte de Demi Pearson, de 15 años, y de sus hermanos Brandon, de ocho, Lacie, de siete y de tres años de edad, Lia. Cuatro niños murieron por el atentado juvenil.

Tal fue la magnitud de la tragedia que la madre de los niños, Michelle Pearson de 36 años aún permanece en el hospital con el 75% del cuerpo quemado. Ella no supo de la muerte de sus hijos sino hasta cinco meses después de la tragedia provocada por  Zak Bolland, de 23 años, y su amigo David Worrall, de 25.

Las lesiones de la madre se originaron por sus intentos de salvar a sus hijos. Gracias a su acción sus dos hijos mayores pudieron escapar del siniestro. 

Ambos jóvenes quitaron un panel de la cerca del jardín de la terraza del hogar de los Pearson, luego rompieron una ventana de la cocina y lanzaron al interior de la casa dos bombas de gasolina encendidas.

Zak Bolland y David Worrall fueron condenados por cuatro cargos de asesinato en la corte de Manchester (Reino Unido). Cada uno recibió cuatro cadenas perpetuas, en el caso de Bolland le dijeron que cumpliría un período mínimo de 40 años y a Worrall un mínimo de 37.

La novia de Bolland, Courtney Brierley, de 20 años, también fue implicada en el crimen y por ello fue enviada a una institución de delincuentes juveniles durante 21 años, ya que fue declarada culpable de homicidio involuntario. Ella había ayudado a los dos hombres a llevar a cabo el ataque.

Investigaciones posteriores revelaron que el móvil del ataque fue la venganza. El hermano mayor de los niños fallecidos se implicó en una pelea con Zak Bolland, pues este lo acusaba de haber quemado su auto Ford Focus. Por esta razón exigía el pago de 500 euros y al no recibirlos decidió desatar un incendio en la casa de los Pearson.

Una terrible premonición ocho semanas antes de la muerte de los niños

Durante esta semana, la tía de los niños fallecidos reveló que ocho semanas antes de su muerte Brandon Pearson de 8 años, tuvo un sueño premonitorio acerca de su triste final. Ella señala que el menor se despertó en medio de la noche y gritó: “¡Mamá, me estoy muriendo, estoy en llamas!”.

Para infortunio de la familia Pearson aquel 11 de diciembre fatídico el fuego se extendió para bloquear la única salida desde el primer piso hasta la planta baja mientras toda la familia dormía en el piso de arriba. 

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