Represión durante protestas contra Daniel Ortega deja un muerto y cuatro heridos

Estefany Lujan
23 Sep. 2018 | 17:10h

 Nicaragua protestó una vez más contra Daniel Ortega, y el régimen respondió con violencia y represión que tiñó de sangre las calles de Managua.

La violación sistemática a los Derechos Humanos del régimen de Daniel Ortega continúa. Este domingo un grupo de policías y presuntos paramilitares nicaragüenses abrieron fuego contra la marcha opositora "Somos la voz de nuestros presos políticos". La represión dejó como saldo fatal un fallecido y cuatro heridos. 

Los hechos ocurrieron en los alrededores del mercado Iván Montenegro, al oriente de Managua, y según los primeros reportes, la persona fallecida es un joven que recibió un impacto de bala en el pecho. Su deceso fue confirmado por la Policía de Nicaragua.

PUEDES VER: Jóvenes nicaragüenses denuncian los crímenes de Daniel Ortega y lanzan clamoroso pedido desde Perú [VIDEO]

La protesta inició a eso de las 10:00 locales  en el sector norte de la capital, pese al asedio de "turbas" del Gobierno que se apostaron en el lugar y de policías antimotines que lanzaron bombas lacrimógenas. Tras una hora de caminata, en la que los manifestantes corearon consignas contra el presidente Daniel Ortega y exigieron la libertad de unos 300 manifestantes que se encuentran presos, se produjeron los primeros disparos y la protesta fue disuelta.

La criminalización de la protesta en Nicaragua

Una vez que las balas empezaron a retumbar, cientos de nicaragüenses corrieron aterrorizadas hacia viviendas cercanas y otras se resguardaron detrás de árboles y de vehículos estacionados, para no ser alcanzados por las balas. Otros manifestantes se dispersaron y buscaron refugio en la parroquia católica Nuestra Señora de Las Américas, donde sonaron las campanas.

Bajo las consignas "Pueblo, únete", "Patria libre o vivir", "Qué vivan los estudiantes", "No tenemos miedo", "¡Que se rinda tu madre!" los manifestantes exigían la liberación de más de 300 presos políticos, son procesados con la nueva Ley Antiterrorismo aprobada apenas este 20 de julio, la misma que criminaliza la protesta y, por lo tanto, juzga a las protestas a favor de la democracia como muestras de terrorismo. 

Desde enero, la crisis en Nicaragua se agravó y el país se vio envuelto en la convulsión social tras la aprobación de polémicas reformas que no fueron del agrado de la sociedad civil. Desde aquella fecha se calcula que la represión con la que respondió el régimen de Daniel Ortega deja como saldo más de 400 fallecidos a manos de las fuerzas de seguridad, según señalan las cifras  de la ONU.