La saliva de los osos guarda un secreto para luchar contra la resistencia bacteriana

La saliva de una especie de oso brinda esperanza al sector salud en su lucha contra las bacterias más resistentes a los fármacos. 

La saliva de una especie de oso brinda esperanza al sector salud en su lucha contra las bacterias más resistentes a los fármacos. 

La naturaleza siempre sorprende. Esta vez, científicos rusos y estadounidenses descubrieron que la saliva del oso pardo de Siberia oriental produce un potente antibiótico natural especialmente efectivo contra el estafilococo dorado (Staphylococcus aureus), una de las bacterias más letales y resistentes.

La lucha de la humanidad contra las superbacterias se halla en una de sus etapas más álgidas, ya que muchos especialistas calculan que una epidemia producida por la resistencia bacteriana causará una "epidemia" global en el futuro.

El estudio, cuyos resultados fueron publicados el pasado 4 de septiembre en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se centró en oso pardo de Siberia oriental —cuya dieta normalmente es de origen vegetal, si bien ocasionalmente puede cazar caribúes, peces, y ciervos— para estudiar el microbioma de ese animal y comprender cómo su organismo se defiende de las bacterias.

El grupo de investigadores realizó una expedición a la taiga siberiana y logró capturar ejemplares del oso pardo de Siberia. Una vez atrapados, los científicos extrajeron muestras de saliva con el propósito de encontrar posibles químicos capaces de matar a las bacterias que infectan a los humanos.

Posteriormente, sometieron el material orgánico a avanzadas técnicas de análisis. Entonces, los expertos descubrieron la presencia en la saliva del microorganismo Bacillus pumilus, que produce un químico de efecto antibiótico denominado 'amicoumacina A'.

Los científicos centraron su estudio en este compuesto y comprobaron su alta efectividad para matar a las bacterias, en especial al estafilococo dorado, cuyas cepas están asociadas a las infecciones de la piel en humanos.

El hallazgo resulta un gran avance en la lucha contra las cepas más resistentes a los fármacos.

Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO