Adquirir una propiedad es una de las decisiones más trascendentales en la vida de cualquier persona. De allí la importancia que esta se realice con las seguridades que ofrece la ley, por ejemplo, a través de un contrato de compraventa. Para ello, toma en cuenta los siguientes consejos:

1. Verifica la situación registral del inmueble, por ejemplo, que la propiedad se encuentre registrada a nombre del vendedor, que no existan cargas o gravámenes vigentes.

2. En caso el vendedor sea una persona jurídica, verifica que el representante cuente con las facultades suficientes para vender. Para ello, puedes solicitar una vigencia de poder a la Sunarp.

3. Verifica que los documentos municipales del inmueble, como la Hoja Resumen (HR) y el Predio Urbano (PU) se encuentren a nombre del vendedor.

4. Concluida la etapa de verificación, elabora un contrato de compraventa autorizado por un abogado (minuta). Con la minuta firmada deberás solicitar el bloqueo registral de la propiedad hasta la firma de la escritura pública.

5. Una vez firmada la escritura pública, deberás solicitar al notario la presentación del parte notarial de la compraventa para su inscripción en la Sunarp.

OTROS PUNTOS IMPORTANTES

Recuerda que también debes comprobar que los servicios públicos y los arbitrios estén pagados hasta el mes en el cual se realizará la transacción. El impuesto predial del año en el cual se hace la transacción debe de estar pagado por completo.

La compraventa de un inmueble está gravada con el impuesto de alcabala (con excepción de los inmuebles de primera venta). El monto a pagar es el 3% del monto de la transferencia, donde el tramo comprendido por las primeras 10 UIT del valor del inmueble no está afecto.

Finalmente, inscríbete en el área de renta de la municipalidad correspondiente como nuevo propietario del inmueble. Y verifica que el inmueble se encuentre a total disposición del vendedor (desocupada). De no ser así, corrobora la voluntad de salida de los ocupantes.