Rumi Cevallos

El joven de Llaspay

“José y Anthony serán ingenieros civiles, el país los necesita, y amarán siempre a su tierra”.

Rumi Cevallos
20 Dic 2018 | 20:45 h

"José y Anthony serán ingenieros civiles, el país los necesita, y amarán siempre a su tierra".

Quizás el nombre José Antonio Anchaya Castillo le suene extraño. Y es muy probable también que el nombre de Llaspay le resulte muy, pero muy lejano.

José Antonio es uno de esos jóvenes que no se amilanan, de aquellos que, pese a todas las adversidades y las carencias de vivir en una zona rural, sacan todo lo mejor de sí para cumplir su sueño. 
Y ese primer sueño ya lo tiene muy bien cumplido, el de lograr el primer puesto con una nota vigesimal sobresaliente de 18.9, junto a otro joven cusqueño corajudo como él, nada más y nada menos que en el tan peleado ingreso a la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC). Esta vez ingresaron 575 de 6.720 postulantes del quinto de secundaria.

En Llaspay ahora todos hinchan el pecho. La comunidad tiene 398 habitantes de los cuales 126 son estudiantes del nivel secundario, según los Censos Nacionales 2017 del INEI.

Todo fue algarabía en la IE de Jornada Escolar Regular Llaspay de la comunidad campesina del mismo nombre, en una zona rural del distrito de Huanoquite, provincia de Paruro, Cusco. Sus compañeros y profesores están orgullosos de él y pugnaron por dejarle la cabeza en modo cachimbo en una ceremonia especial en el patio del colegio, de tal verdor que se mezcla con lo bucólico de sus lomas y quebradas.

Ese 18.9 le abrió la puerta grande para estudiar ingeniería civil. Un puntaje también alcanzado por Anthony Rafael Cárdenas Enríquez, del Centro de Educación Básica Mateo Pumacahua, de Sicuani, en la provincia de Canchis. 

José y Anthony serán ingenieros civiles, el país los necesita, y amarán siempre a su tierra. 

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