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Jueves, 9 de Agosto de 2018 | 7:7:30 am

César Pinto: "Mis padres querían que fuera un artista como Miguel Ángel"

El tatuaje evolucionó. Si antes era mal visto y con muchos tabúes, hoy es una expresión artística que tiene en César Pinto a uno de sus grandes pioneros. Él fue dejando de lado lo artesanal y se arriesgó a innovar; no satisfecho con ello, también impulsa nuevos talentos, siempre de la mano de su esposa, Julia Ríos.

Antes de dedicarte al tatuaje, trabajaste en cosas distintas…

Me dediqué a muchas cosas. Estuve en diferentes empleos, hasta en restaurantes. Luego, en un banco hasta los 25 años, cuando decidí cambiar y dedicarme de lleno al tatuaje.

¿Cuál fue el motivo del cambio?

Fue como una revelación. Era un momento de mi vida donde sentía que estaba madurando. Es el momento en el que preguntas qué vas hacer en tu futuro; y la verdad, no me veía en otras carreras.

¿Cómo lo tomaron tus padres?

Yo ya era muy mayor. Empecé a tatuar a los 25 años y para esto yo pintaba desde siempre. Lo que ya me dijeran mis padres en ese momento era importante, pero no iba a definir lo que iba a hacer. Pero mis padres querían que fuera un artista como Miguel Ángel.

Ya habías estado en Bellas Artes.

Sí. Cuando ingresé a Bellas Artes tenía 18, y pensé que iban a dar el curso de tatuajes porque vi un documental donde decía que lo iban a incluir. Me inscribí y me dijeron que eso no iba a suceder (risas), pero siempre fue una de mis intenciones. Siempre me llamó la atención el tatuar.

¿Te sirvió en tu carrera?

Claro. Antes el tatuaje no era tan evolucionado como es hoy. El hecho de estudiar en Bellas Artes me dio a entender que tatuar es un grabado y al ser un grabado no existen límites. Lo pones tú. Así que comencé a experimentar. Empecé a hacer realismo a color, tratando de llegar a un hiperrealismo. Experimenté con movimientos, volúmenes y otras cosas que hasta ese entonces era artesanal.

¿Te acuerdas del primer tatuaje que hiciste?

Sí… (Risas). Tuve muchos nervios porque en esa época no había tutoriales, era lo que encontré en Wikipedia y algunos foros en internet. Había muchas cosas que desconocía, cometí errores en los inicios. Hoy ya no se puede porque el cliente es más exigente.

¿En qué te diferencias?

Es difícil hablar de uno mismo. Siempre trato de retarme en mis proyectos, soy muy competitivo conmigo mismo. Trato de ver artistas, si existe alguno mejor que yo, encontrarlo, ver qué puede hacer e incluirlo en mis conocimientos. Uso diferentes técnicas para crear algo nuevo que genera un híbrido que es personalizado de cada artista. Es lo que hoy se está buscando, que cada artista tenga una firma.

¿Qué recomiendas a los jóvenes que te ven como ejemplo y que siguen tus pasos?

Que vayan con calma. Es un trabajo que se construye de a pocos. No puedes volar sin antes caminar. Tienes que desarrollarte como artista y crecer. Lo que para nosotros es un día de trabajo para la persona será algo para toda la vida.