Matrimonio infantil: la realidad de las niñas obligadas a ser esposas y madres en Irán

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10 Ene 2021 | 1:58 h
Anualmente más de 36.400 niñas son víctimas de matrimonios infantiles, según el centro de estudios del Parlamento. Foto: Getty Images vía AFP
Anualmente más de 36.400 niñas son víctimas de matrimonios infantiles, según el centro de estudios del Parlamento. Foto: Getty Images vía AFP

El abuso de drogas y el abandono escolar son algunas de las consecuencias que las niñas iraníes viven al ser forzadas a casarse a temprana edad.

Irán es uno de los países cuyas leyes avalan el matrimonio infantil, pues estipulan que la edad mínima de casamiento es de 13 años para las mujeres y de 15 para los hombres. Sin embargo, es posible realizar matrimonios a edad más temprana si se cuenta con autorización del tutor y de un tribunal.

Me casé a los 8 años y medio y cuando tenía 10 nació mi primera hija. Después he enfrentado una serie de problemas en mi vida y he consumido pastillas tranquilizantes”, cuenta a Efe Sahar Bandani, que vive en Zahedán, la ciudad más pobre de Irán y una de las más conservadoras, tiene casi 30 años y ya es abuela.

Una de las principales consecuencias del matrimonio infantil es el embarazo a temprana edad y el abandono escolar. Foto: EFE

La historia de Sahar no es una excepción en Irán, donde el centro de estudios del Parlamento señala que anualmente más de 36.400 niñas son víctimas de matrimonios infantiles pese al daño físico y mental que causa en las menores.

“Yo no sabía cuidar a un bebé”, cuenta la iraní que se vio con una hija en sus brazos cuando tenía 10 años. Por eso, sus padres se hicieron cargo de la bebé. Tras comprobar que su hija corría su misma suerte, Bandani rompió los lazos con su familia. Hace siete años, no ha visto ni a su hija ni a sus padres y no ha conocido a su nieto.

Mariam Rostamí, una iraní de 33 años que está en proceso de superar sus adicciones, fue obligada a casarse a los 13. “Mis padres se divorciaron y mi madrastra optó por casarme cuando tenía 13 años. Yo no sabía qué era el matrimonio y muy pronto tuve una hija”, contó.

Tanto Mariam como Sahar recurrieron, engañadas o presionadas por sus maridos y médicos de cabecera, a los tranquilizantes e incluso a las drogas. Bandani comenzó a consumir tranquilizantes después de la primera relación sexual. Tuvo que ser hospitalizada y los médicos le recetaron pastillas para los nervios.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), una de las principales consecuencias del matrimonio infantil es el embarazo a temprana edad, lo cual impactará a nivel físico y mental en las niñas. El abandono escolar es otra de las problemáticas que se evidencian, lo cual no permite que las menores ejerzan su derecho a la educación, por lo que no logran acceder a trabajos. Esto lleva a que se perpetúe el ciclo de pobreza y la violencia de género.