Chile respetará identidad de género de personas trans encarceladas

Género LR

larepublica_pe

25 Dic 2020 | 16:01 h
El protocolo aprobado en diciembre de 2019 reconoce la libertad de género como un derecho humano que se sustenta en la libertad individual. Foto: Uno/referencial
El protocolo aprobado en diciembre de 2019 reconoce la libertad de género como un derecho humano que se sustenta en la libertad individual. Foto: Uno/referencial

Implementarán capacitaciones para el personal penitenciario con el fin de relacionarse desde el respeto hacia las personas transgénero privadas de su libertad.

La ley 21.120, que reconoce y protege el derecho a la identidad de género en Chile, entró en vigencia en diciembre de 2019. Un año después, el director nacional de Gendarmería, Christian Alveal, firmó un documento que establece los parámetros exigidos al personal penitenciario para emplear con la población trans privada de su libertad.

El texto determina que el establecimiento donde se recluya a una persona trans debe corresponder a su identidad de género, así como también serán examinadas por un médico por si requieren tratamientos hormonales u otras necesidades, según el diario La Tercera.

En ese sentido, Gendamería deberá asegurar que la privación de libertad evite una mayor marginación de las y los reos trans para que “puedan manifestar el género asumido y desarrollar en forma libre su personalidad”.

Así, el documento determina que en la ficha de clasificación de cada interno/a se registrará su identidad de género, el nombre social correspondiente al género y su orientación sexual. Este proceso se hará mediante una entrevista y evita que el funcionario encargado de la clasificación no determine la identidad de la persona privada de libertad unilateralmente.

En cuanto al lugar de reclusión, el texto detalla que “serán ingresadas a los establecimientos penitenciarios que correspondan a su identidad de género y cuenten con dependencias o módulos habilitados para personas transgénero, con el objeto de mantener un adecuado nivel de seguridad y garantía su integridad personal”.

Respecto a la dimensión sanitaria, la disposición especifica que, para asegurar las necesidades especiales de dicha población, serán examinadas al momento de entrar a la cárcel por un médico por si requieren tratamientos hormonales, quirúrgicos (por reasignación de sexo), apoyo en materia de salud mental y/o tratamiento por infecciones de transmisión sexual.

Asimismo, implementarán capacitaciones para el personal penitenciario “para que en el día a día de sus funciones se relacionen con las personas trans en un marco de respeto de sus derechos”, afirmó la subsecretaria de Derechos Humanos de Gendarmería, Lorena Recabarren.