Fiorella De Ferrari: “Un mundo para Julius ha logrado mostrar los grandes dilemas éticos”

Cine. La actriz habla sobre la película de la emblemática novela. “La paradoja más grande es cuánto se quieren y, sin embargo, no pueden verse como iguales”.

De Ferrari responde sobre esa oligarquía limeña, las diferencias sociales y acerca del personaje creado por Alfredo Bryce Echenique. Foto: composición LR / difusión
De Ferrari responde sobre esa oligarquía limeña, las diferencias sociales y acerca del personaje creado por Alfredo Bryce Echenique. Foto: composición LR / difusión
Estefany Barrientos

“Quizá el mayor desafío –y espero eso se vea en pantalla– estuvo en mostrar con sutileza la complejidad detrás de su aparente superficialidad”, nos dice Fiorella De Ferrari sobre ‘Susan’ de Un mundo para Julius, que llega al cine este año dirigida por Rossana Díaz Costa. “Entendí que su frivolidad y ligereza es una forma de evadir el dolor y de atender a las exigencias de un entorno social que demanda mucho de ella, que la ‘picotea’, que le impide ahondar. La idea de mujer que orienta a Susan es pobre, ella tiene potencial para más. En otro contexto hubiera puesto esa sensibilidad al servicio de otros y de sí misma”.

Al margen de la crisis política por la segunda vuelta electoral, De Ferrari nos responde por correo sobre esa oligarquía limeña, las diferencias sociales y acerca del personaje creado por Alfredo Bryce Echenique. “Han cambiado muchas cosas, otras no tanto. Quiero creer que la Susan de hoy, con los privilegios económicos que le tocaron, tendría una carrera y, probablemente, una maestría. No estaría dedicada exclusivamente a cumplir con eventos sociales y a tener ‘linda la casa’. Por su poder adquisitivo y las costumbres limeñas que aún mantenemos, contaría con apoyo en casa. Pero al llegar de su jornada laboral serían ella y su esposo quienes se ocupen de sus hijos porque entenderían que los rituales de cuidado, el juego y la contención emocional son parte estructurante en la construcción de la identidad de los niños. Tendría un compromiso profundo con la crianza de sus hijos como lo tendría su segundo esposo, a quien habría elegido porque comparte con ella los mismos valores democráticos”.

Aunque el escritor apela a la ironía, la película abordará ineludiblemente la dinámica sobre esas relaciones, con “belleza y cuidado”, adelanta la actriz. “Quizá la paradoja más grande es cuánto, con excepciones, se quieren unos a otros (los trabajadores de la casa y la familia) y, sin embargo, no pueden verse como iguales. Hay una cultura implícita que les recuerda todo el tiempo que eso no es posible. Pienso que Rossana ha logrado mostrar los grandes dilemas éticos que hay detrás de un sistema injusto. Muestra la complejidad de un sistema de relaciones que no hemos sido capaces de destramar aún. Estoy segura de que Bryce pudo identificar todo esto”.

El teatro y el cine independiente venían abordando la desigualdad, la corrupción, el machismo y otros temas urgentes en Perú. Ferrari ha sido parte de algunos de esos proyectos en las tablas. “El arte nos da la oportunidad de hurgar en aquello que nos incomoda. Es en la tensión que se encuentra alguna forma de verdad, algo que para nosotros existe y que necesita mostrarse, compartirse, que no puede ser solo nuestra. Pienso que el encuentro con el arte nos ayuda a entender mejor al otro y nos acerca”.

La niñez, algo de lo que no se ha hablado suficiente en pandemia, es otro de los grandes temas de la película, coincide la actriz y pedagoga. “Como sociedad, los hemos abandonado. Nuestros niños y niñas llevan un año y pico postergando aspectos fundamentales para su desarrollo. Esta irresponsabilidad la vamos a pagar más adelante. No hemos estado a la altura de sus derechos y necesidades. Estos contextos suelen revelar qué es prioritario para un país. Para el nuestro, los niños y las niñas no son aún una prioridad. Esperemos que, con el nuevo presupuesto intersectorial destinado a primera infancia, esto cambie”.

¿Cuán importante ha sido la mirada femenina en la dirección?

Rossana entiende a Julius, desea mostrar las contradicciones, paradojas e injusticias del sistema del que es parte y que marcará para siempre su identidad. Pienso que las mujeres hemos cultivado históricamente la capacidad para tejer, para conectar aspectos en apariencia disociados y revelarlos. Rossana hace eso en la película y al hacerlo le hace justicia a Julius, el niño, porque entendemos que es víctima del sistema. Pero, al mismo tiempo, nos anticipa el futuro, el posible hombre lleno de carencias que será y las contradicciones que posiblemente seguirán orientando sus decisiones.

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