Pancho Lombardi: “Hay que ser fiel a lo que uno quiere”

“Si uno se guía por lo que la gente ve en televisión, yo no podría hacer películas”.
“Si uno se guía por lo que la gente ve en televisión, yo no podría hacer películas”.

A propósito de la versión restaurada de ‘Caídos del cielo’, que se presentará en el Festival de Cine, habla de filmes y fútbol.

Por Cecilia Castillo S.

A 30 años de su estreno, el 23 Festival de Cine de Lima PUCP presentará ‘Caídos del cielo’. ¿Qué sentimientos lo abrigan?

Estoy muy contento. El año pasado nos presentamos a un concurso que hace DAFO (Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios) de ayuda a la conservación de películas peruanas y, gracias al Ministerio de Cultura, nos dieron una ayuda para restaurar cinco películas, una de ellas ‘Caídos del cielo’. Es una fecha bonita para reestrenarla, porque creo que algunos de los actores, Carlitos Gassols y Gustavo Bueno, merecen recibir este homenaje.

¿Qué le dejó ese rodaje?

La película surge como un retrato de una época que estaba viviendo el país, a inicios de los 90. Claro, es una película dura, no es fácil de disfrutarla, pero sí tiene un humor muy negro que hace que se pueda sobrellevar bien y sea un reflejo bastante fiel de lo que estábamos viviendo: el terrorismo, la hiperinflación de Alan García, era un momento de gran desánimo nacional. Fue la visión de un país, a partir de tres historias, con personajes de generaciones distintas. Ahora, que la he vuelto a ver, creo que el Perú ha cambiado bastante.

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¿Es verdad que espera hacer una película sobre el terrorismo y la etapa más violenta que nos tocó vivir?

Si, me gustaría. Pero ahora es solo una idea.

¿Qué se plantea cuando piensa realizar una película?

No pienso en la gran masa, no. Pienso en lo que me gustaría a mí y en lo que le podría gustar a la gente con la que más o menos tenemos un gusto parecido. Eso es a lo que uno tiene que apuntar. Sobre todo, ser fiel a lo que uno quiere. Tratar de no dar, necesariamente, una imagen de complacencia. Lo que le gusta a la gente es tal cosa y voy a hacer eso, no. Uno tiene que hacer, digo yo, una obra que pretenda, por lo menos, dejar un espacio de expresión personal. Creo que eso le va a dar vigencia y dimensión al trabajo del artista. Imagínate tú si uno se guía por lo que la gente ve en la televisión o por lo que son los programas de televisión, yo no podría hacer películas. En ese sentido, creo que uno tiene que ser respetuoso y riguroso con lo que quiere.

‘Amelia’ será su próxima película. ¿Que nos querrá decir allí?

En términos generales, siempre hago cosas parecidas. La intención, en este caso, ha sido poner la confrontación entre dos clases sociales muy diferentes. Una chica muy joven (Mayella Lloclla), auxiliar de enfermería; y un hombre mayor (Gustavo Bueno), muy rico y enfermo.

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‘El cine es el rostro del país’ es una frase muy repetida en el gremio. ¿Qué le parece?

Que es lo ideal, sería la diferenciación entre un cine y otro. Cuando ves una película francesa, alemana, ahí hay una identidad. Lo ideal sería que el cine peruano tenga eso, alcance esa identidad. Pese a que es una identidad bastante compleja porque tenemos un país dividido, creo que sí hay determinados elementos que van conformando una identidad. Si en el cine vemos el rostro del Perú, vamos a ir, poco a poco, generando una identidad.

Ahora está al frente de una escuela de cine...

Sí, cuando yo era joven tuve que irme a Argentina a estudiar y era estatal. Salir a una privada era un lujo solo para pocos. Durante mucho tiempo he tenido la voluntad de ayudar a generar una escuela de cine y desde hace cuatro años, junto a un grupo de personas, estamos en EPIC, con los mejores docentes. Como anécdota, le cuento que una ex alumna ganó un concurso donde yo también me presenté (sonríe).

Finalmente y cambiando de tema, siendo usted, también, un hombre de fútbol, ¿cómo vivió el Mundial Rusia 2018?

Eso ha sido un milagro (risas). Porque si te ponías a pensar en el fútbol local, ocurrió algo que no correspondía. Me parece algo maravilloso, creo que fue un regalo fantástico para el pueblo peruano. Y el milagro tiene un nombre: Ricardo Gareca. Él es quien ha construido un pequeño grupo de futbolistas y los ha encumbrado. Consiguió mover determinados resortes en las personas. Yo creo que fue un gran mérito de él y de la gente que lo escogió como Juan Carlos Oblitas, que tuvo el buen ojo de elegirlo.