Fijan poesía completa de García Lorca

Rescate. Algunos poemas del vate de Granada habían sido alterados por diversas razones, ahora la Biblioteca de Castro ofrece una edición rigurosa de toda la poesía del célebre autor español.

La República
h

Por: Carlos Villanes Cairo, Madrid

Con cerca de un centenario desde su aparición e incontable número de tiradas en España y América Latina, los textos de la poesía de Federico García Lorca han sufrido leves variaciones formales por los predios de la manipulación editorial en detrimento de su puridad y cuidado que merece cualquier libro y mucho más si se trata de los huesos de un santo devenido en clásico.

De allí la gran importancia por fijar un texto literario y convertirlo en canónico mediante las ediciones críticas, a cargo de calificados profesionales, para que llegue con garantía y fidelidad al lector aun dentro de nuestro propio lenguaje.

PUEDES VER Alfredo Bryce cerró la FELIZH 2019

Los libros traducidos son los más vulnerables y la poesía, muchas veces, se convierte en un complicado arcano, por eso existe la premisa de que la mejor lectura de un poeta es en su propia lengua, pero claro, hay que dominar el otro idioma. Es famoso el caso de la Harper Collins que tradujo al inglés a Vallejo y en el primer verso de Los heraldos negros, por enunciar “Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡yo no sé!”, vulgarizó: “Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo que sé!”, o cuando en Italia apareció el título de la novela de Scorza: Redoble por Rancas –con la significación de lamento de campanas– por Redoble de tambores por Rancas, o sea atabales de fiesta a todo trapo.

No llegan a una decena las ediciones de la Poesía completa de García Lorca, dos en francés y el resto en español. Las preparadas por Miguel García-Posada para Galaxia Gutenberg (1966-67) y la de Arturo del Hoyo (1954) para Aguilar, han sido las más apreciadas, pero nuevos estudios han conseguido sustantivas adiciones como la de Andrew Anderson a Poeta en Nueva York.

Tomando como punto de partida la de García-Posadas, pero “colacionando textos y enmendándolos” y con los agregados de Anderson, según los testimonios del manuscrito Bergamín, Andrés Soria Olmedo -catedrático de literatura española en la Universidad de Granada desde 1990- nos presenta las Obras completas del gran poeta en dos tomos y el primero está dedicado a dos primigenios libros en prosa y a su Poesía completa (Madrid, Biblioteca Castro, Fundación José Antonio de Castro, 2019, CXXXIX+1046 pp.).

PUEDES VER Juan Manuel Robles: “Es un privilegio hacer ficción y crónica”

El volumen comprende en la poesía: Libro de poemas, Primeras canciones, Suites -las tres- Poema del cante jondo, Canciones, Primer romancero gitano, Odas, Poeta en Nueva York de “Tierra y Luna”, Diván del Tamarit, Seis poemas galegos, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Sonetos, Poesía varia, Dos melodías y Colección de canciones populares antiguas –con letra y música de Federico–.

Poeta infinito, con un trono de oro en sus palabras, hurgó las profundidades de lo popular sin ser jamás folklórico, elevó un pedestal para el gitano pero sin caer en el pintoresquismo de esa raza sino en las profundidades de los pliegues de su corazón, y también se acercó al inmigrante, al negro y al pobre de Nueva York, al desposeído con las quimeras de un mundo justo, al que soñaba un amor sin barreras, a las razones de la muerte y las sinrazones de la vida, a las frondas del universo verde, y los misterios de la mujer encelada y la enigmática luna.

“… polifonía de antinomias y voces opuestas, de la que surge una poesía que nos sigue interpelando atenta a unos cuantos asuntos fundamentales: la naturaleza y su secreto, el amor y el sexo pleno y amenazado, la esterilidad, el tiempo, la injusticia, la libertad y la muerte, mediante un lenguaje anclado en lo más concreto, ingenioso y sensual y la vez susceptible de ser leído como cofre de resonancias simbólicas y míticas”, escribe Soria Olmedo (p. XXXVIII).

Libro impecable de la Biblioteca Castro, de magnífica manufactura formal y esmerado trabajo crítico para la poesía descubridora, vanguardista y maravillosa del hombre fusilado a los 38 años y enterrado a campo raso. Su muerte es el simbolismo trágico de la guerra civil española provocada por la fuerza más artera, rancia y reaccionaria.