Espectáculos

El día que Pablo Escobar obligó a Héctor Lavoe a cantar toda la noche

A 26 años del deceso de Héctor Lavoe, conoce la inédita historia contada por un taxista, quien revela que el salsero se fugó de una reunión de mafiosos.

La Republica
Héctor Lavoe

Este sábado 29 de junio se cumple 26 años de la muerte del cantante Héctor Lavoe y, para conmemorarlo, aquí la historia relatada por un taxista, quien asegura que el artista se fugó de una fiesta del mafioso Pablo Escobar.

A continuación la historia relatada por el taxista, la cual fue tomada por el periodista y escritor colombiano Juan José Hoyos para el periódico El Colombiano de Medellín.

“Después de la medianoche, mientras íbamos por la transversal superior en dirección sur-norte, de El Poblado hacia Medellín. En un comienzo me costó trabajo creerla, pero luego la vida me dio pruebas más que suficientes de que era real. El taxista me dijo, señalando con un dedo un barranco, al lado de la avenida, que en medio de la noche, junto a un resalto en el pavimento, tuvo que disminuir la velocidad y se le apareció un tipo vestido de frac y descalzo”.

“El hombre saltó a la vía como si fuera un gato y se quedó parado en la mitad. Se veía que estaba asustado. Le dijo que lo llevara a un hotel. Que iba sin un dólar. Le dijo que era Héctor Lavoe. Que estaba cantando en una fiesta de mafiosos y la cosa se había puesto muy pesada. Que estuviera tranquilo, que en el hotel le pagaban la carrera. El taxista no le creyó. Sin embargo, le abrió la puerta, lo dejó subir y se quedó mirándolo por el espejo retrovisor”.

“Luego, le dijo: -Qué pena, señor, pero para yo creerle ese embuste, me va a tener que cantar “Yo soy el cantante” si quiere que lo lleve al hotel. Héctor Lavoe se mostró contrariado y después se indignó: -Mi pana, ¡pero si por eso fue el problema! ¡Un tipo de esos me hizo repetir como diez veces esa canción, amenazándome con una pistola! ¡Y yo me mamé y le dije a la orquesta no canto más, apaguen los equipos!”.

“El taxista insistió. Trató de explicarle que el de ellos era otro caso. Qué él estaba haciéndole un favor. Que lo había recogido sin saber quién era él. Que había aceptado llevarlo hasta el hotel sin que le pagara la carrera y que la única manera que tenía de comprobar que él sí era Héctor Lavoe, era oyéndolo cantar esa canción”.

“Héctor Lavoe no discutió más y empezó a cantar: Yo soy el cantante / que hoy han venido a escuchar / lo mejor del repertorio a ustedes voy a brindar. / Y canto a la vida / de risas y penas / de momentos malos / y de cosas buenas. Vinieron a divertirse / y pagaron en la puerta / no hay tiempo para la tristeza /vamos, cantante, comienza”.

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“El taxista dice que cuando oyó la primera estrofa se le pusieron los pelos de punta. ¡El que cantaba era el mismísimo Héctor Lavoe! ¡Nadie más podía cantar así! Lavoe, tal vez sintiéndose un poco humillado, pero contento porque el taxi por fin lo llevaba hacia el hotel, siguió cantando: Y nadie pregunta / si sufro si lloro / si tengo una pena /que hiere muy hondo. Yo soy el Cantante / porque lo mío es cantar / y el público paga / para poderme escuchar”.

“El taxista señala que esa noche, mientras llegaban al Hotel Intercontinental, Lavoe cantó toda la canción, de principio a fin. Cuando él estacionó el taxi junto a la puerta principal del hotel, tal como el cantante le había prometido, uno de los managers del conjunto bajó de su habitación y le pagó la carrera. Se despidieron como un par de amigos".

Fuente: El Colombiano de Medellín / La Otra Cara.

Héctor Lavoe se intentó suicidar

El cuerpo de Héctor Lavoe cayó desde el noveno piso e impactó sobre la plataforma de aluminio del sistema de aire acondicionado del hotel del Condado, sufriendo fracturas en prácticamente todo su cuerpo. El cantante sufrió un episodio terrible de depresión tras la muerte de su segundo hijo.

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Héctor Lavoe: así la pasó un día antes de querer morir

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