Vanessa Robbiano incursiona en la política (FOTOS)

La República
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La actriz peruana Vanessa Robbiano conversó con La República sobre sus proyectos como guionista y sus primeros pasos en la política. 

Por: Jannina Eyzaguirre V.

En la década de los 90, Vanessa Robbiano, se convirtió en uno de los rostros más bellos e importantes de la escena nacional. Hacía telenovelas, series y películas al mismo tiempo. Un estrellato que le llegó muy jovencita, cuando apareció, por primera vez, en un canal de televisión, concursando en la Paquita Peruana, junto a otras figuras como Maricielo Effio y Sofía Franco. Aquella vez no ganó, pero su salto a la televisión fue casi inmediato. En 1993, apareció como una de las protagonistas en la exitosa serie El Ángel Vengador (basada en la vida de Fernando de Romaña), junto a Julián Legaspi y Leslie Stewart. Paralelamente, su carrera despegó también en el cine nacional participando en  películas como Ciudad de M (junto a Christian Meier) y No se lo digas a nadie (con Santiago Maguill). También en producciones extranjeras como la novela Culpable Amor para Telefé, por mencionar solo algunas.

Sin embargo, en la cúspide de su carrera, la fama  le pasó una factura muy alta cuando enfermó gravemente por anorexia, entonces viajó a Argentina para seguir un tratamiento gracias al cual salió airosa de ese pozo profundo en el que cayó. Fueron años duros para la actriz, pero en ese país, comenzó una nueva vida: se casó y ahora es madre de dos niños. También estudió guiones en la Escuela Nacional de Cine de Buenos Aires y hoy por hoy,  es escritora (ha publicado libros) y una de las guionistas más prolijas del medio argentino. Además, se proyecta a ingresar a la gestión cultural, dentro del equipo de trabajo del actor Segundo Cernadas (exesposo de Gianella Neyra), quien está postulando para intendente de Tigre, la localidad donde ella vive en Argentina. Por estos días nos visita, como invitada especial en la campaña ‘Yo soy más que”, que persigue empoderar a la mujer y hacerle frente a la lucha contra la violencia de género. De esto y mucho más la actriz conversó con La República.

--¿De qué manera te ha tocado personalmente la campaña social ‘Yo soy más’?                               

 -Se trata de una campaña que tiene que ver con lo que pasa ahora con la violencia de género. A mí me tocó en particular, porque yo llegué a Argentina a curarme, a mi rehabilitación y como no podía regresar al Perú, empecé mi carrera como guionista en la Escuela Nacional de Cine. Cuando dejé el país, era una persona muy conocida, pero  allá en Argentina, todo ha sido esfuerzo para mí. Y eso de que ‘Yo soy más… que una esposa’, también me está agitando porque, después, cuando me casé, estuve años dedicada a mis hijos, con trabajo, pero muy cómoda. Pero ahora que ya están en la primaria, puedo empezar a hacer mi propio camino, como que también me desteté. 

-¿Dónde crees que debe iniciar el cambio en el tema de la violencia de género?                 

 - Creo que el cambio está en los mismos peruanos. Tenemos que hacer un cambio de conciencia, ¿y quiénes son las que criamos a los niños? Las mujeres. El machismo está instalado no solo en las mujeres sino en todos.                                                                  

 -¿Cómo va tu trabajo como guionista?                                                                          

-Muy bien, hice un corto: ‘Primer Round’ que quedó finalista en el Festival de mujeres de cine y ahora estoy trabajando en la posproducción de una película en Argentina de nombre tentativo ‘Corte final’ con Guadalupe Yepes. Es una película guerrera, ya que todos nos hemos juntado, sin plata, para poder armarla. Pero todo de a pocos porque también estoy trabajando con Segundo Cernadas, que está postulando a intendente de Tigre.                 

-¿Cómo te convenciste para incursionar en la política?                                    

 -Yo hice un posgrado en gestión cultural y un día conversando con Segundo salió el tema. Él ya ha sido prefecto de Tigre y está metido en esto de la política hace cuatro años y  labora con un equipo alucinante  que trabaja en barrios, llevando ayuda social. Eso me abrió la cabeza, porque tengo mi costado social. Tigre es una ciudad de mucha tradición, pero también están los nuevos barrios, hay muchos artesanos y artistas y no hay una gestión cultural importante. Las elecciones serán en octubre vamos a ver qué pasa porque vamos por el partido de Macri y está difícil.

-Pero ya estás haciendo campañas sociales ¿no?

Sí. Ahora mismo, estoy trabajando en un programa que se llama Familias fuertes, de la ONU, que trata sobre la prevención del consumo de drogas y criminalidad a futuro en los jóvenes. Formamos vínculos en la familia completa para evitar que los chicos caigan en drogas.  Hay gente que ni siquiera se sientan a comer todos juntos, entonces este programa da herramientas a los padres para la crianza y a los chicos a decir ‘no’ ante la presión social. Y acá en Perú, Gisela me invitó a participar  en ‘Yo soy más qué...”, una campaña contra la violencia de género. Me invitó a hacerlo desde Argentina, pero yo tomé el avión y me vine.

-Existen algunos prejuicios sobre los artistas que asumen cargos políticos, sin tomar en cuenta la preparación que ellos puedan tener. El primer ministro Salvador del Solar, lo ha vivido ¿Qué piensas al respecto?

- Es un momento político complicado, con todo esto de la corrupción. Creo que no necesitas ser el que lo sabe todo, sino tener la visión y la convicción de querer hacer las cosas bien. Además, Salvador es una persona preparada, de gran sensibilidad social, no está allí para hacer plata, me parece que se toma las cosas con gran responsabilidad. El país no es fácil, no es una posición fácil, no es que viene de hacer una carrera política con todas las mañas, hay que darle tiempo y confiar. Yo confío que tiene esos valores y que hará lo mejor para el Perú.

-También ha saltado el tema de Susana Villarán y los artistas que la apoyaron en campaña, ¿está bien que un artista exponga su imagen para apoyar a un político?

-Yo creo que hay cosas  que tiene que ver la justicia. En Argentina me dicen: ‘oye en tu país todos van a la cárcel, acá nadie’, como diciendo que acá en Perú por lo menos hay justicia. Pienso que ya no es tan fácil como antes, que hagas cosas y la gente no lo sepa. A todos nos motivan una serie de intereses, pero pienso que hay artistas que se dedican sólo a lo suyo porque no tienen un interés social, pero hay otros que sí. Pienso que los artistas que se metieron en política son porque siempre quieren hacer un cambio, una diferencia. Y pueden apoyar cada vez que quieran. Yo no voy a defender a nadie, pero conozco a mis amigos, sé de sus valores y principios. Yo no creo que esto haya sido un ‘dame la plata y te apoyo’ para nada.  No soy quien para decir si creer o no. Mónica Sánchez,  por ejemplo, gana muy bien con su trabajo, como para estar vendiéndose, no lo veo ni de Mónica ni de ninguno de ellos.

-¿Te has visto con Gianella Neyra?

-Le he traído un encargo, así que la veré antes de irme. Siempre nos comunicamos, yo la quiero, ella siempre será el ángel que me acogió en Argentina, cuando llegué hecha una mierda, ella me abrió las puertas sin juzgar y por eso, la adoro.

-¿Es cierto que trabajas en un gran proyecto?

-Sí. Tengo los derechos de la historia real de un personaje importante en Argentina, que incluso la quiso comprar Marcelo Tinelli, pero no pudo. No fue fácil conseguirlos. Es la historia impactante de alguien, un tema sobre vínculos familiares, que tiene que ver con estos tiempos. Yo comencé a entrevistar a esta persona por una serie, y conversando me dijo que me entregaba la historia. Ella vio que nuestro interés, el mío y el de mi socia que es periodista, no iba por hacer algo mercantil. Y se fue dando. Y ahora estamos buscando el financiamiento. Estoy en la gestación, y si sale, pronto me verás en todos los medios de comunicación.