Esposa de Nicolas Cage le pide indemnización por matrimonio de cuatro días

Jannina Eyzaguirre
23 Apr. 2019 | 11:15h

Erika Koike afirma que divorcio fugaz la perjudicó emocional y laboralmente. Nicolás Cage pidió la anulación del matrimonio aduciendo antecedentes penales de su exesposa y que se casó 'borracho'.

Tras el sorpresivo anuncio de divorcio que hizo el actor Nicolas Cage, su fugaz esposa, Erika Koike, ahora le exige ahora una indemnización por los cuatro días que estuvieron casados. El intérprete solicitó la anulación de su boda con la maquilladora después de que la pareja se casara en Las Vegas hasta donde llegó borracho, según testigos.

Erika Koike pide una compensación a su exesposo ya que afirma que su reputación ha sido dañada y ha motivado que haya perdido oportunidades de trabajo.En los documentos de anulación del matrimonio, Nicolas Cage citó la 'historia criminal' de Koike pero también que el día de la boda él estaba "demasiado borracho" y no sabía lo que hacía.

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Según The Blast, Erika Koike tiene antecedentes por dos accidentes en Los Ángeles, uno en 2008 y otro en 2011. En una ocasión fue sentenciada a 5 días de cárcel y a seguir un programa de desintoxicación muy severo. Finalmente, fue puesta en libertad condicional y la confinaron a realizar servicio comunitario además de la obligación de acudir a reuniones de Alcohólicos Anónimos.  En la otra fue castigada con 18 meses en un programa de rehabilitación contra las drogas y el alcohol.

El día de la boda, el pasado 28 de marzo, en la oficina de expedición de licencias matrimoniales del condado de Clarkoda (La Vegas), Nicolas Cage gritaba: "Se quiere quedar con mi dinero. ¡Ella se quiere quedar con todo mi dinero! ¡Su ex es un drogata!". El suceso fue grabado por los presentes y tuvo lugar alrededor de las 11 de la mañana. En las imágenes se puede ver a Nicolás Cage muy desmejorado, baraba de varios días y gesto serio, mientras que su novia intentaba calmarlo. Tras los gritos, los condujeron a una habitación aparte y más tarde se le vio salir con los papeles en la mano.