La niñez atrapada en medio de la violencia

Preocupante. Adrianna Rose Kent (5), secuestrada el miércoles en San Borja, fue rescatada en San Bartolo, y se dio un intenso abrazo con su progenitora. En el Callao, en cambio, la inocencia de María Fernanda (12) fue segada a tiros por sicarios.

12 Feb 2016 | 1:24 h

Preocupante. Adrianna Rose Kent (5), secuestrada el miércoles en San Borja, fue rescatada en San Bartolo, y se dio un intenso abrazo con su progenitora. En el Callao, en cambio, la inocencia de María Fernanda (12) fue segada a tiros por sicarios.

Podría pensarse que lo ocurrido a Adriannita, secuestrada en San Borja, es solo un infortunio. Pero lo que ocurrió en el Callao es un drama cotidiano. Únicamente en los últimos dos meses 22 personas fueron asesinadas. La última víctima, una inocente niña de apenas 12 años, llena de sueños e ilusiones.
 

El drama de Adrianna

La noche del último miércoles Rose Mary Chacón Castañeda, una administradora de negocios internacionales, sintió algo extraño cuando retornaba a su casa. Llevaba de la mano a su adorada hija Adrianna Rose Kent, de apenas 5 años. 
 
Sentía que, desde un automóvil, unos ojos no la perdían de vista y se clavaban en ella y en la menor de edad, como unos dardos venenosos. Fueron solo segundos. De pronto, fue reducida por dos sujetos extranjeros.
 
Rose Mary imaginó lo peor. Los 'gringos' introdujeron a la niña en el vehículo y huyeron raudamente con la menor. Desesperada envió por las redes sociales una nota de auxilio, la que fue replicada de inmediato por miles de internautas.
 
Tras casi 12 horas de angustia y desesperación, la dulce Adriannita fue rescatada sana y salva por la policía, en el balneario de San Bartolo.
 
Las autoridades capturaron allí nada menos que a Dustin William Kent (32), padre de la menor, de nacionalidad americana e hijo de unos productores de Hollywood; así como a Kevin Critchley, un mercenario inglés, de 35 años, contratado para ejecutar este singular  rapto en tierras peruanas.
 
"Que ese hombre se pudra en la cárcel", exclamó Rose Mary apenas se reencontró con la pequeña Adrianna Rose. "No dormí nada, pero ahora estoy en paz, con tranquilidad, con felicidad".
 
El esperado encuentro con la desconcertada Adriannita se produjo en la Dirección de la Policía Aérea, adonde fue trasladada en un helicóptero, cuatro horas después de que la menor fuera liberada a 54 kilómetros al sur de Lima. 
 
Rose Mary recordó su reacción cuando escuchó que la niña había sido recuperada por la policía. "Pegué unos gritos que parecía loca, no puedo describir lo que me vino; grité, lloré, nos abrazamos con mi familia. Todavía estoy como soñando", expresó emocionada hasta las lágrimas.

Los plagiarios

"Cuando se involucra una frontera internacional, una situación que ya es trágica para los niños y los padres que han quedado sin ellos se complica", explicó el director de la PNP, general Vicente Romero, tras confirmar la captura de Dustin William Kent y Kevin Critchley.
 
Sobre este último sujeto identificado con pasaporte N° 309566506, dijo que se trata de un ex militar británico y que hace 10 días ingresó al país a través de Colombia. 
 
"Todo parece indicar que sería integrante de una mafia internacional que cobra entre 80 mil y 200 mil euros para sustraer a menores en países extranjeros", sostuvo por su parte el general Óscar Gonzales Rabanal, director de investigaciones de Trata de Personas.
 
En cuanto al padre de la menor se informó que tiene una denuncia formal por tocamientos indebidos en Estados Unidos.

Dustin Kent, sin embargo, dio su propia versión.

En un comunicado en las redes sociales, refiere que la pequeña fue "raptada internacionalmente" por su progenitora en enero del 2015.
 
"Estoy tratando de hacer todo lo posible para traerla de vuelta a casa, a EEUU, donde nació y creció, pero es una tarea ardua y costosa", escribió en un foro en mayo del año pasado.

Niña está sana y salva

El último tramo de esta historia que, por fortuna, tuvo un final feliz se inició cuando Rose Mary denunció el secuestro de su hija cuando caminaba por el pasaje Manuel Olave, en San Borja. "Me sorprendieron y subieron a la niña a un auto. Inmediatamente fui a la comisaría y puse la denuncia.  Después, con agentes antisecuestros, acudí al al aeropuerto Jorge Chávez y confirmé que Adrianna no había salido del país". La joven madre explicó que tiene más de un año separada de Dustin Kent y que es ella quien tiene la tenencia de la niña. Incluso indicó que el Ministerio de la Mujer tiene conocimiento del caso.
 
La búsqueda de Adriannita se intensificó. Todas las unidades de la policía se mantenían en alerta, sobre todo en las carreteras, en terminales, así como en las fronteras.
 
Ayer, poco antes de las 8 de la mañana, una vecina notó un movimiento sospechoso en el malecón de la playa Rivera, en San Bartolo. A través de los noticieros y en las redes sociales se había enterado sobre el drama que vivía Rose Mary. 
 
Vio salir a dos tipos de aspecto extranjero con una niña del hotel Los Delfines, ubicado en la calle Ribera Sur. Apenas subieron al automóvil Suzuki C0Y-158, comunicó al serenazgo y, luego, una patrulla de Carreteras los persiguió por la Panamericana Sur. 
 
Los ocupantes del auto no tuvieron otra alternativa que identificarse. Se trataba de las personas buscadas. Ellos confesaron que pretendían viajar al sur del país y cruzar la frontera con Bolivia para viajar hacia los Estados Unidos. Madre e hija pudieron reencontrarse. Y darse un intenso abrazo.

La muerte de María

La suerte de María Fernanda M.G (11) fue diferente. Todo ocurrió alrededor de las 10:30 pm. del miércoles, cuando la menor viajaba en un taxi con su padre, el cambista Carlos Mac Dowell Villacorta, y su hermana Fiorella (12), luego de pasar la tarde al lado de su hermano menor, de seis años, a quien acababan de dejar en su casa después de cenar.
 
"Habíamos ido a comer juntos y pasear juntos. Antes de que pase todo, habíamos dejado a mi hijo menor en su casa, porque se había hecho tarde. Queríamos pasar una tarde familiar y nunca imaginé que acabaría de esta manera", lamentó el cambista en su declaración a la policía.
 
Hasta que el auto de placa F8D­-072, que Mac Dowell tomó con sus hijos en la cuadra 11 de la avenida Argentina, fue interceptado en el cruce de Buenos Aires con Colina, en Bellavista, Callao. Según testigos, una camioneta blanca y una moto con dos sujetos en ella se estacionaron a un costado del taxi. Desde estos dos vehículos los presuntos sicarios abrieron fuego.
 
Fueron en total más de una decena de disparos, seis de los cuales impactaron en María Fernanda, quien viajaba en un asiento trasero, detrás del piloto. Los proyectiles impactaron en la cabeza y el tórax de la menor, quien fue evacuada al hospital Daniel Alcides Carrión junto con el taxista Fernando Francisco Sernaqué Damián (36), también herido.
 
Lamentablemente, la niña murió en el camino y solo Sernaqué pudo ser estabilizado por los médicos, por lo que  permanece en cuidados intensivos con dos impactos de bala en el abdomen.

Cupos por ser cambista

Tras las primeras pesquisas, la policía descartó que el móvil del ataque fuera el robo. "Pese a que el papá llevaba una fuerte cantidad de dinero, los delincuentes no hicieron nada por robarle, solo dispararon sin importarles que su víctima estaba junto a sus dos niñas dentro del taxi", comentó un detective de la División de Investigación Criminal­  Bellavista.
 
Evidentemente, el objetivo de los criminales era Carlos Mac Dowell, quien al ser consultado por los agentes reveló que desde hace varios meses es víctima de extorsión. Sujetos de la zona de Centenario le exigían un cupo mensual a cambio de dejarlo trabajar como cambista. Negarse a pagar este "cupo" le costó la vida a su penúltima hija.
 
Carolina García, madre de la menor, dio dos nombres de los posibles autores del ataque. Ella culpa a los hermanos Jonathan Ignacio (a) "Nacho" y Bruno Luciano Zevallos Atoche, dos prontuariados sujetos que registran antecedentes por robo agravado, homicidio, tráfico ilícito de drogas y extorsión.
 
"Ellos se dedican a cobrar cupos a la empresa encargada de la limpieza pública, 'Eslimp Callao', y a otras obras que realiza la región. Ahora le pedían cupos a mi esposo por el hecho de que ellos estén ahí, por protección, por dejarlos trabajar. Ellos son delincuentes que han estado presos hasta por matar a policías", denunció indignada.

20 muertos

Un detalle importante que debe mencionarse es que la sensación de inseguridad en el primer puerto no ha disminuido pese a la declaratoria de emergencia a fines del año pasado y que se encuentra en su segunda etapa. Fuentes del Ministerio Público informaron que con María Fernanda suman ya son veinte los asesinatos por arma de fuego en el Callao durante este periodo.
 
"No es posible que declaren 45 días de emergencia, luego 45 más y que los crímenes continúen. Soy un trabajador, padre de 4 hijos, y acabo de perder a mi hija por unos delincuentes y la incompetencia policial, que todos los días hace operativos, pero no cambia nada acá", declaró Mac Dowell en la morgue del Callao. 

El niño Elia fue llevado a Italia

El 7 de noviembre del 2013, Silvia Rocío Castro Delgado, una bióloga peruana, se separó de su hijo Elia Manu (3). Ese día su hermana Sonia fue atacada por un ex militar estadounidense, integrante de una mafia internacional, cuando llevaba al menor a un colegio en La Victoria. El padre del menor, el italiano Fabrizio del Tin, aprovechó para tomar por la fuerza al niño y subirlo a un auto que era conducido por un policía peruano.
 
Consiguieron viajar hasta Sullana y de allí hasta Ecuador, por donde partieron a Europa. Silvia Rocío viajó en diciembre de ese año a Italia para luchar por la tenencia de su hijo.
 
Cuatro meses después madre e hijo se reencontraron  en Monfalcone, ciudad de la provincia de Gorizia, en el norte de Italia. En enero del 2014 el Poder Judicial ordenó la captura internacional del italiano. El dictamen fue similar para Lewis Knopp III, el norteamericano que plagió a Elia. La lucha de Silvia no ha terminado.
 
"Habíamos ido a comer juntos y pasear juntos. Antes de que pase todo, habíamos dejado a mi hijo menor en su casa, porque se había hecho tarde. Queríamos pasar una tarde familiar y nunca imaginé que acabaría de esta manera", lamentó el cambista en su declaración a la policía.
 
Hasta que el auto de placa F8D­-072, que Mac Dowell tomó con sus hijos en la cuadra 11 de la avenida Argentina, fue interceptado en el cruce de Buenos Aires con Colina, en Bellavista, Callao. Según testigos, una camioneta blanca y una moto con dos sujetos en ella se estacionaron a un costado del taxi. Desde estos dos vehículos los presuntos sicarios abrieron fuego.
 
Fueron en total más de una decena de disparos, seis de los cuales impactaron en María Fernanda, quien viajaba en un asiento trasero, detrás del piloto. Los proyectiles impactaron en la cabeza y el tórax de la menor, quien fue evacuada al hospital Daniel Alcides Carrión junto con el taxista Fernando Francisco Sernaqué Damián (36), también herido.
 
Lamentablemente, la niña murió en el camino y solo Sernaqué pudo ser estabilizado por los médicos, por lo que  permanece en cuidados intensivos con dos impactos de bala en el abdomen.

 

Claves

Para el decano del Colegio de Abogados de Lima, Mario Amoretti, la pena que correspondería a quienes planificaron y ejecutaron el secuestro de Adrianna Rose Kent sería de cadena perpetua por ser una menor de edad.
 
Sin embargo, explicó que de acuerdo al código penal, la pena que recibiría el padre de la niña sería de dos años, pues se trata de un proceso por la patria potestad asumido por la madre.
 
Rose Mary Chacón Castañeda, madre de la menor, tiene el apoyo legal del Ministerio de la Mujer.

El dato

Precisos instantes en que Rose Mary Chacón Castañeda se reencuentra con la pequeña Adrianna en la Dirección de la Policía Aérea (Dipa). El abrazo que emocionó a todos.

 

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