Paro Cardiaco repentino y fulminante

Esta crisis se presenta de manera súbita y se desarrolla en muy poco tiempo, una atención rápida puede evitar un desenlace fatal

Esta crisis se presenta de manera súbita y se desarrolla en muy poco tiempo, una atención rápida puede evitar un desenlace fatal

El paro cardiaco es la perdida repentina de las funciones del corazón, por lo que al detenerse, todos los procesos de nuestro organismo como la respiración también se detienen y se puede llegar hasta perder la conciencia.

Este mal funcionamiento es impredecible y la forma como reacciona el afectado es impactante, ya que se produce de forma instantánea  y se desarrolla en un tiempo muy breve, puede que el afectado tenga algún precedente, pero en la mayoría de casos se presenta inesperadamente sin que haya existido algún precedente o algún hecho que lo desencadene. 

Puede darse en personas de cualquier edad, sean deportistas, se cuente con buena salud, en personas que llevan un estilo de vida agitado y descuidado o en personas que tienen una vida tranquila.

A QUIENES AFECTA

Se puede presentar en personas de cualquier edad. Los recién nacidos y niños cuyas madres han fumado durante la gestación y no han tenido un embarazo sano. Se recomienda evitar abrigar demasiado a los niños muy pequeños.

También puede presentarse en jóvenes, inclusive deportistas, menores a 30 años, normalmente en estas personas el paro cardiaco se da por alguna disfunción en las arterias o una anomalía heredada de sus progenitores, también un los golpes fuertes en el pecho pueden desencadenar un fatal desenlace. 

El paro cardiaco se da en su mayoría en personas mayores a los 40 años, especialmente en varones, sin embargo para todos los casos se recomienda que se realicen consultas anuales que incluyan la exploración del corazón y se pueda detectar tempranamente algún mal.

FACTORES DE RIESGO

Pese a que esta anomalía es en muchas ocasiones inesperada, existen algunos factores muy importantes que podrían desatar el mal funcionamiento del corazón:

Una vida sedentaria y falta de ejercicio.

- Antecedentes familiares y males congénitos

- Tener otras enfermedades como la obesidad, diabetes, presión alta

- Mala alimentación que provoque un desequilibrio nutricional o consumir alimentos con altos niveles de sal, colesterol y grasas, 

- Consumo excesivo de alcohol y tabaco.

¿QUE SE PUEDE HACER?

Lamentablemente este mal se desarrolla muy rápido, en la mayoría de los casos, el afectado llega sin vida al hospital. El afectado debe de ser atendido de inmediato sin perder tiempo.
Lo primero es comunicarnos con el número de emergencia de nuestra localidad.
Lo segundo iniciar la reanimación cardiovascular, darle masajes cardiacos y respiración boca a boca al afectado, hasta que lleguen los paramédicos realicen la reanimación cardiovascular con el desfibrilador y trasladarlo al centro de salud más cercano.

.


 

Te puede interesar


CONTINÚA
LEYENDO