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La campaña y las redes sociales: una contienda sin tregua ni regulación

Diego Quispe

DiegoQuispeSanc

08 Abr 2021 | 6:14 h
26 millones de usuarios de Facebook existen en nuestro país, según los datos del Digital 2021 Global Overview Report. Foto: composición/Ricardo Cervera
26 millones de usuarios de Facebook existen en nuestro país, según los datos del Digital 2021 Global Overview Report. Foto: composición/Ricardo Cervera

Proselitismo. Equipos de campaña mueven bots y troles a pocos días de la primera vuelta, una estrategia usada antes por Trump y Bolsonaro. Expertos explican si esto influye en el voto.

La contienda electoral en redes sociales es una batalla sin regulación. Pese a que existe un Pacto Ético Electoral del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el lenguaje usado por algunos candidatos a la presidencia y al Congreso en tales plataformas digitales se basa en pullas.

Antecedentes externos

Para Gabriel Lazo, gerente de enHacke, esto es una herencia de los últimos comicios presidenciales de Estados Unidos. En 2016, recuerda Lazo, el postulante republicano Donald Trump apeló a una campaña masiva en Twitter abocada a lanzar injurias contra su rival demócrata Hillary Clinton. El resultado fue que Trump ganó.

La información propalada en redes, dice Lazo, a través de los famosos bots −cuentas robot que comparten tendencias−, tiene un efecto multiplicador acelerado: por cada persona que recibe un fake news, esta es compartida luego con dieciséis más. Trasladándolo a la política, es una herramienta útil para intereses proselitistas.

Donald Trump se impuso a Hillary Clinton en la elección de 2016 pese a no tener la mayoría de votos populares. Foto: Composición / AFP

“El algoritmo que selecciona las noticias que muestra la red solo ofrece aquella información que consideras que tú y tus amigos quieren creer. No realiza ninguna verificación de los datos que contiene”, explica Lazo.

A ellos se suman los troles, cuentas dedicadas a insultar a quienes cuestionen a sus líderes políticos y que ayudan a expandir la ola de la manipulación. “Enardecen la corriente de opinión contra alguien o levantan un hashtag”, sostiene Maite Vizcarra, experta en desarrollo de proyectos TIC e Innovación.

Vizcarra recuerda la campaña electoral del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y concluye que fue similar a la de Trump en cuanto al manejo de redes.

En Estados Unidos, detalla, tales servicios cuestan mensualmente entre US$ 10.000 y US$ 20.000. Lazo confiesa que varios asesores de candidatos, que hoy pugnan por pasar a segunda vuelta, le solicitaron un servicio así, pero él se negó.

La campaña peruana

Faltan menos de tres días para los comicios generales en nuestro país. Vizcarra alerta de que en este periodo los mensajes de las páginas de los aspirantes a la presidencia serán más agresivos.

La percepción de los expertos consultados es que los candidatos con mayor presencia de bots y troles que los defienden y ayudan con la difusión de desinformación e injurias son Rafael López Aliaga (Renovación Popular), Hernando de Soto (Avanza País) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular).

Rafael López Aliaga en el debate. Foto: Aldair Mejía/La República

López Aliaga difama en Twitter y Facebook a la prensa que lo cuestiona y a rivales políticos. Sus bots y cuentas aliadas comparten sus injurias. Por ejemplo, existe la cuenta “RLA Presidente”, creada en octubre del 2019 y que tiene solo un seguidor: el candidato de Renovación Popular.

Fujimori Higuchi, por su lado, en sus plataformas, busca enaltecer la figura de su padre, el exdictador Alberto Fujimori.

Excesos de publicidad

Según el reporte de ONPE, los aspirantes a la presidencia George Forsyth (Victoria Nacional) y César Acuña (Alianza para el Progreso) son los que más han invertido en redes con S/ 300.000 cada uno.

La publicidad de ambos en YouTube es masiva. “La verdad es que ese bombardeo es una espada de doble filo porque puedes hastiar a la gente y, por otro lado, captar a unos indecisos”, analiza Ricardo Sifuentes, especialista en Comunicación Política.

Discursos moderados

En otra vertiente se encuentran Julio Guzmán (Partido Morado) y Verónika Mendoza (Juntos por el Perú), donde su estrategia es distinta a la de sus rivales. Guzmán es apoyado en Twitter por la cuenta “Elmorado”, personaje creado en referencia al dibujo animado Elmo.

En las protestas de noviembre pasado contra el régimen de Manuel Merino, hubo jóvenes disfrazados de Elmo.

Y en el caso de Mendoza, responde su encargado de la imagen de JP en redes sociales, Eduardo Maldonado, buscaron cambiar la tendencia del cambio de la Constitución a un enfoque más didáctico en el que la candidata de JP explique sus propuestas en videos de corta duración.

Julio Guzmán es el líder del Partido Morado. Foto: César Zorrilla/URPI-GLR

No es determinante

El mundo de la web en esta etapa, sostiene Jean Pierre Gálvez, docente de Comunicaciones en la Universidad Privada del Norte, es un espacio donde el usuario recibe información de acuerdo a sus preferencias, procesadas por el internet.

“Las redes son democráticas mientras mi democracia sea pensada de la misma manera de quien tiene el poder”, asegura.

¿Influirá esto en la intención de voto? Para Jeffrey Radzinsky, analista político y director del Grupo Fides Perú, aún estamos lejos de que en nuestro país suceda un fenómeno similar al de Estados Unidos, en el que las redes sociales pueden ser determinantes.

Radzinsky acota que, por ejemplo, en el caso de Yonhy Lescano (Acción Popular) “no es el personaje del que se ha hablado más en las redes, ni para bien ni para mal”, pero se mantiene expectante.

Las cifras

26 millones de usuarios de Facebook existen en nuestro país, según los datos del Digital 2021 Global Overview Report.

97,8 % de usuarios acceden a redes vía smartphone.

15,1 millones de personas utilizan YouTube.

1,55 millones de usuarios en Twitter hay en nuestro país.

Collage: Ricardo Cervera

Collage: Ricardo Cervera

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