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Ollanta Humala: “En nuestra propuesta está crear el impuesto a la riqueza”

María Elena Castillo

@larepublica_pe

07 Feb 2021 | 5:52 h
Candidato. Ollanta Humala admite que le toca trabajar mucho para revertir el antivoto y así pasar a la segunda vuelta. Foto: Jorge Cerdán/La República
Candidato. Ollanta Humala admite que le toca trabajar mucho para revertir el antivoto y así pasar a la segunda vuelta. Foto: Jorge Cerdán/La República

Entrevista al exmandatario 2006-2011 y actual candidato presidencial por el Partido Nacionalista.

Humala dice que este tributo a los que más tienen ayudará a financiar el Estado. Se autodenomina el candidato de “los de abajo” y argumenta que por eso el Partido Nacionalista es primo hermano de la izquierda. Defiende su propuesta de un bono de 800 mensuales por un año, pues afirma que hay dinero de los presupuestos no ejecutados.

A cerca de dos meses de las elecciones, Ipsos le da 4% de preferencia, IEP 2.8%, y es el candidato con mayor antivoto (73%). ¿Cómo espera llegar a la segunda vuelta?

Hay que trabajar más. Esa es la forma no mágica sino la más segura. Trabajar más, informando a la gente lo que hemos hecho y tratar de hacer un esfuerzo para vencer el antivoto.

¿En qué centrará su información: en su plan de trabajo o en lo que hizo en su Gobierno?

Las dos cosas. El único candidato que no es un salto al vació, somos nosotros. El resto, con el respeto que me merecen, lo son. Irónicamente así nos llamaban en el 2006 pero estos quince años de experiencia política y cinco de gobierno nos dan solvencia. Hay dos elementos claves: la experiencia de haber gobernado, para enfrentar la mayor crisis económica, sanitaria y política que ha vivido el país después de la guerra con Chile; y por otro lado, una gestión de gobierno en el cual, la población en general puede ver objetivamente, más allá de prejuicios, todo lo que se ha hecho en el Gobierno nacionalista en el quinquenio 2011-2016... De acá al 28 de julio, hay poco que esperar porque este Gobierno, autodenominado provisional, no está en capacidad de hacer grandes cosas. Es más, sospecho que la administración pública no le obedece; poniendo un ejemplo, si en estos momentos el presidente de la República pide hacer un puente, de repente el ministro le va a dar la razón, pero Provías Nacional no lo va a hacer, o el Programa Pro Puentes, que creamos en nuestro Gobierno, tampoco lo hará porque ya estamos de salida. Lo que se viene a 28 de julio es trágico porque vamos a seguir con el Covid y sin vacunas, y con un presupuesto general parchado con más o menos 30 mil millones de soles de préstamos, la recaudación tributaria caída en cifras históricas de 30 a 40%, estamos en un proceso de decrecimiento económico o recesión probablemente superior al 10%, y con más de 8 millones de empleos formales e informales perdidos.

Humala lidera el antivoto en encuesta de Ipsos. Foto: Antonio Melgarejo/La República

¿Cómo trabajar en esas circunstancias?

Del Fondo de Estabilización Fiscal, de los 8,200 millones de dólares que dejamos, el año pasado creo que solo quedaba un millón, y del Tesoro Público probablemente quede un tercio o la mitad. ¿Qué es lo que tenemos que hacer a partir de 28 de julio? En políticas de Salud tenemos que retomar la reforma que iniciamos aumentando el presupuesto de poco más de 2% del PBI a más del 3%, y que esta gestión redujo.

¿A cuánto lo pondría?

La tendencia debe ser a 6% que es más o menos el promedio de países de renta media. Pero dependerá de las circunstancias. El tema es que debemos recuperar los hospitales y reforzar la red primaria de atención pública que son los centros y postas médicas, y los llamados hospitales estratégicos que se creó en el Gobierno nacionalista... Tenemos que motivar al personal de la salud y formalizar el CAS o el sistema laboral provisional y precario, porque ha colapsado el sistema. Tenemos que dar normas de urgencia para facilitar el reconocimiento de títulos médicos a tantos peruanos y extranjeros graduados en universidades del exterior que ahora no pueden trabajar... En el lado de los más vulnerables, relanzaríamos los programas nacionalistas de empleo temporal que creamos, que eran Jóvenes Productivos y Trabaja Perú, y las bolsas laborales en cada región del país para darle, de forma rápida e inmediata, empleo a las mujeres vulnerables y jefas de hogares en obras de muros de contención, enrocamiento de ríos, pistas y veredas, etc. Y crearíamos, como hemos dicho, el Bono Perú de 800 soles mensuales por un año a las familias más vulnerables, no para resolver el tema de la cuarentena sino para ayudar a la solución de la economía de los más vulnerables.

¿Es viable? usted dice que no quedan muchos fondos.

Una cosa es que el Gobierno haya dilapidado los fondos del ahorro nacional y debe rendir cuentas de qué se ha hecho con eso frente a los resultados, que en mi opinión son desastrosos. Pero yo no he dicho que no haya plata en el Estado, claro que la hay. Para darle una muestra, del presupuesto general de la República del año pasado, hay 30 mil millones de soles que no se utilizaron por la baja ejecución presupuestal de los ministerios y esa plata está en el MEF. Y si buscamos la plata de programas de mantenimiento e infraestructura que no se han utilizado el año pasado, o este año, vamos a encontrar más. Es perfectamente financiable (el bono) porque, además, en nuestra propuesta está crear el impuesto a la riqueza, que ayudará justamente a cubrir las falencias que pueda tener el Estado en materia de financiamiento.

¿Con un impuesto a la riqueza?

Sí, con esas letras, un impuesto a la riqueza. Además, tenemos antecedentes, porque en el Gobierno nacionalista creamos el impuesto a las sobreganancias mineras, que es un impuesto a la riqueza pero a las mineras. Ahora estamos hablando del resto de la sociedad que tendría que entrar.

¿A partir de cuánto?

Eso es un tema técnico que se verá, y que será materia de discusión del nuevo Parlamento.

Su candidato a la vicepresidencia, Alberto Otárola, dice que usted va a poner orden. ¿Es como la mano dura anunciada por Keiko Fujimori?

No. Usted con una mano dura puede dar un puñete y puede cometer un abuso, pero yo no me refiero a eso, sino a una mano dura que no se case con los poderes económicos. Nosotros no podemos privatizar la política como ha sido costumbre de los partidos tradicionales. La mano dura significa que el Gobierno trabajará para el pueblo, para los de abajo

En su lista al Congreso lleva tres candidatos con condenas penales, uno de ellos por no cumplir con el pago de alimentos. ¿Van a continuar?

Lo que hemos hecho es someternos enteramente a las nuevas reglas de juego que ha puesto el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), y ellos han puesto una ventanilla única por donde se filtran obligatoriamente a todos los candidatos. Si hay algún problema de filtración, ellos tienen que mejorar la ventanilla. Se procederá de acuerdo a ley. Yo no sé si hoy día se puede hacer lo que usted señala.

Pero por un tema ético, pues si bien este candidato ya cumplió su pena, es delicado que no haya pagado la pensión de su hijo.

Vamos a aplicar la ley. Yo no tengo conocimiento de esto, sino lo ve el comando electoral. Yo estoy haciendo la campaña. Hay temas que los tiene que ver órganos jurisdiccionales del partido directamente con el JNE. Dentro de las propuestas, obviamente, condenamos cualquier delito.

En el 2006 planteó cambiar la Constitución pero no lo hizo en el 2011. ¿Qué posición tiene ahora?

Es una bandera primigenia del Partido Nacionalista, que es la primera organización política que embandera la nueva Constitución. Ha habido colectivos que lo han hecho y ellos se han sumado, y nosotros les agradecemos. Lamentablemente la mayoría en el Perú no lo quería. Había una incertidumbre para un cambio constitucional en las elecciones del 2006, que no logramos la victoria; y en la del 2011, con los resultados de la primera vuelta, el equipo de análisis y la comisión política determinó que si seguíamos con las banderas primigenias íbamos a la derrota porque la gran mayoría en el país no estaba segura de un cambio de la Constitución. Al final se decidió que el mismo equipo que trabajó el plan de gobierno del 2011 hiciera un resumen ejecutivo de las cosas que podíamos construir en 5 años, y en lo que se llamó la hoja de ruta ya no había el cambio constitucional. Me alegra que hoy día, a raíz de todas las crisis que hemos vivido, de la pérdida de la poca confianza que había en la política a raíz este Congreso y esta serie de gobiernos, haya por lo menos un 50% -que es lo que estiman los estudios de las encuestas- de población que quiere un cambio constitucional. Eso empata con nuestra propuesta primigenia de cambio constitucional y lo que nosotros proponemos es que llegado al Gobierno, inmediatamente vamos a plantear un referéndum con dos preguntas: si quiere o no una nueva Constitución y quién la debe hacer ¿el Congreso electo el 11 de abril o un nuevo cuerpo legislativo? Si es lo primero iríamos por un Congreso Constituyente, y si es por lo segundo, iríamos por una Asamblea Constituyente

Cuando fue candidato dijo en Bambamarca, ustedes toman agua, no comen oro, y posteriormente, como presidente a avaló Conga ¿Qué posición tiene ahora?

Habría que entender lo que se dijo en Bambamarca porque mucho se ha caricaturizado, y creo que hay que explicarlo. He señalado siempre que el oro y el agua no son excluyentes, pueden convivir. Y como nacionalista, hemos visto que en la época de los incas la minería y la agricultura coexistían. Entonces, yo decía, esto y lo otro también, pero hay que sacarle el jugo a las mineras, por eso creamos el impuesto a las sobreganancias mineras. Nosotros no hemos avalado Conga, eso es una mentira. Lo que hemos avalado es la Constitución, la ley. Yo no podía ir contra la ley y expropiar una propiedad de esa naturaleza, a pesar de que ganas no me faltaban. Además, nosotros desde un principio apoyamos la posición del gobierno regional, que era Goyo Santos. Y lo apoyamos cuando ellos llegaron a un entendimiento con la empresa, con Yanacocha. Pero, antes de firmar sus acuerdos, se fracturó esa unidad regional y otros líderes regionales lo cuestionaron, y al final, por miedo a perder su base social de apoyo, desconoció los acuerdos que había tenido con la empresa y dejó al Gobierno solo.

¿Cuál es su posición ahora?

La posición nuestra es la de siempre, defender las actividades renovables frente a las no renovables extractivas, pero reconociendo una realidad, que hoy día las actividades extractivas son las que están generando gran parte de los recursos del país. El tema es cómo resolvemos esta situación. ¿Matamos a la gallina de huevos de oro o le damos nuevos motores a nuestra economía? Por eso nosotros creamos el impuesto a la sobreganancia minera. Ningún Gobierno lo hizo. Creamos la ley de la consulta previa para que las empresas mineras no se apropien de los derechos de las comunidades. Y entre otras políticas más creamos la diversificación productiva, para darle calidad a los productor regionales y dependen menos de actividades extractivas no renovables. Además, logramos la aceptación de las empresas mineras, en su mayoría, para que las comunidades sean accionistas de los proyectos, lo que pasa es que este Gobierno no ha continuado esa ruta, porque eso tenía que derivar en una norma de carácter legal. Nosotros obligamos, por ejemplo, a Cerro Verde, que pague por la ampliación de la segunda etapa, los impuestos que quería evadir; a Toromocho los obligamos a construir una ciudad modelo para su personal, porque si usted veía cómo vivían los obreros, era una cosa dantesca.

¿Qué haría su Gobierno en el caso de Tía María?

Es algo similar a Yanacocha. Son empresas que a lo largo de estos años han venido acumulando desprestigio. Yo recuerdo cuando he trabajado en Moquegua, y ya desde esa época Southern era una empresa aborrecida. Yo no le di la concesión. Cuando hemos llegado al Gobierno hemos encontrado bombas de tiempo. Acuérdese que Conga explotó en el primer semestre de mi Gobierno, y Tía María ha sido un par de años después. Ya estaban las bombas creadas porque el Estado había firmado una serie de compromisos contractuales con estas empresas, y lo que faltaba eran temas sociales. Y ya estaba en la última etapa de un proceso de explotación minera. Nosotros hemos tratado de congeniar con la población, y es un tema más profundo de lo que aparenta ser. En nuestro Gobierno hemos acumulado experiencia, y con toda seguridad vamos a apoyar a la agricultura y a las actividades renovables, como siempre hemos querido hacer

¿Fomentaría un diálogo entre ellos o apoyaría a los agricultores que no quieren minería?

En este caso, con esta Constitución no hay solución, son inviables estos proyectos.

¿Eso quiere decir que Tía María no va?

No solamente no iría porque la población no lo quiere, porque hemos creado la ley de la consulta previa, sino que el Estado, constitucionalmente, no tiene los mecanismos para llevar a efecto este proyecto. Con esta Constitución y con la posición clara del pueblo, estos son proyectos inviables. Aprenderemos a seguir viviendo al margen de ellos. Tal vez, en 50 ó 100 años alguien se anime a hacerlos.

Conflictividad vinculada a la minería persiste en el país. Foto: difusión

Usted afirma que no indultará a su hermano, a diferencia de Keiko, quien dice que la prisión preventiva la hizo reflexionar y ahora sí indultaría a su padre ¿Por qué?

Lo que hay que observar es la ejecutoria, por eso le digo, mire mi Gobierno y eso es lo que tenemos que trabajar, porque la gente se olvida de algunas cosas. En mi Gobierno he manejado con pulcritud la separación con los temas familiares. Saque sus conclusiones.

¿Indultaría a Fujimori?

Mire mi Gobierno y saque sus conclusiones.

Aun está pendiente la investigación de Madre Mía por las exhumaciones que se realizaron. ¿Se reafirma en que no es el capitán Carlos que ordenó esos crímenes?

Yo no he cometido ninguna violación de derechos humanos, siempre he defendido la patria con honor, tanto en las zonas de emergencia, como en la guerra con el Ecuador. Como presidente nunca he puesto el interés nacional por debajo de algún interés subalterno. En el caso que usted refiere, en lo que respecta a mí, ya se archivó. He sido sobreseído. Entiendo que hay otra investigación y está en etapa preliminar, así que poco o nada podría comentarle de ese caso.

Usted se mostró contrario a postergar las elecciones. Con los actuales números que en muchos lugares superan el pico de la primera ola ¿sigue pensando lo mismo?

Uno de los problemas que tenemos es que no fijamos conceptos, o nos entretenemos y damos vuelta en un tema que muchas veces es inocuo o irrelevante, cómo saber cómo funciona el sistema de una cadena de frío en un avión, y sobre eso podemos hacer un tema agenda nacional; o agarramos el tema de postergación de elecciones como un tema de agenda nacional. Yo haría una reflexión sobre este tema. Si a mí me dijeran que en mayo llegan 32 millones de vacunas, habría algo objetivo para que esa pregunta tenga un peso, pero si no tenemos garantías de que en mayo vamos a estar mejor, no sé cuál sería el sustento para una pregunta de esa naturaleza, salvo un cálculo electoral de alguien.

El sustento es que se puede contagia la gente.

Y quién nos aseguraría que en mayo no será peor. Nosotros propusimos el adelanto de elecciones porque preveíamos dos cosas. Ya había la segunda ola en Europa pero acá no se ha dado la importancia. Vieron con dos o tres semanas de anticipación la segunda ola, como devastó Asia y después Europa, y no hicieron nada acá. Y acá había gente que decía que no iba a llegar la segunda ola, empezando por ministros de este Gobierno. Nosotros propusimos el adelanto de elecciones por el bien del país, no por cálculos electorales, y porque poco o nada podemos esperar de este Gobierno hasta 28 de julio, no porque sean malos per se, sino porque es un Gobierno débil que nace de una crisis política como nunca hemos tenido. La pregunta que le plantearía a manera de reflexión es qué va a pasar si no llegan las vacunas al 2023. ¿Podemos resistir? Yo creo que será muy difícil, casi imposible. Tiene que haber una fecha límite para las vacunas, o llegan este año o máximo deben llegar en el primer semestre del próximo año. ¿Qué va a hacer este Gobierno postergando elecciones, cuando el problema es de vida o muerte de la Nación. Puede colapsar no solo el sistema de salud, sino el productivo, el económico si no llegan las vacunas el próximo año.

¿Con usted cuándo llegarían y para cuándo estaría vacunada por lo menos la mitad de la población?

Con la Constitución actual, el Estado está constreñido al rol social, y no puede competir con el Estado. Cuando se hizo esta Constitución a nadie se le ocurrió que podía haber esta pandemia, a lo mucho se veía películas sobre virus que parecían muy lejanos. Ahora planteo, y este Gobierno lo puede hacer, y sino nosotros lo haremos, una modificación importante en la Constitución, y es que para determinados temas, no prime el rol subsidiario del Estado sino su rol social. Cuando es, por ejemplo, un tema de vida y salud, o catástrofe. El Estado no puede aceptar ninguna propuesta que diga que nos diga que nos van a dar vacunas para la totalidad de la población recién el 2023, porque si nos dan 31 millones de vacunas, millón que falta está condenado. Tenemos que ver por todos. El Gobierno tiene que asegurar el 100% de las vacunas, y sino tiene que entrar a la modalidad del rol social, y tendremos que copiar las fórmulas de las vacunas, tendremos que agenciarnos de alguna forma las vacunas

¿Se aplicaría para las clínicas, pues muchos han muerto en esta pandemia porque no han tenido dinero para atenderse.

Eso lo establecernos cuando seamos Gobierno. No es que estemos en contra de una economía abierta, pero tenemos problemas con el mercado, y eso es lo que no se debate…. Yo le digo una cosa porque he sido militar y conozco a la Fuerza Armada. Ellos pueden producir oxígeno, y yo les haría producirlo, y sino daría de baja al alto mando si me van a decir que no pueden. Se ha invertido millones de soles para perfeccionar el recurso humano, hemos enviado centenares de oficiales a capacitarse en el extranjero, hemos desarrollado la coproducción de un satélite, hemos creado una red de transporte a través de aviones, helicópteros, camiones etc. Tienen el SIMA, esta empresa pública a la que llamaba los artesanos del acero. Tiene el Instituto Científico y Tecnológico del Ejército. Están en condiciones de construir plantas de oxígeno y los balones, y de distribuirlos a nivel nacional. Pero no lo están utilizando. Hay cosas que se pueden hacer sin necesidad de ingresar al rol social de Estado, pero otras como usted señala. Si nosotros descubrimos que hay una falla aceptable, normales en el mercado, hay que corregirlo a través de la regulación, pero si vemos premeditación, algo casi delictivo o que pone en peligro la vida de los peruanos más pobres, inmediatamente entraríamos a tallar.

Acaban de denunciar la compra de testigos a favor del candidato Urresti para favorecerle en el proceso por el crimen del periodista Hugo Bustíos. ¿Debe apartarse de la contienda?

Lo que he aprendido con la experiencia que tengo en política es a respetar la conducta y actitudes de los candidatos. No me voy a meter a calificar ni a denostar de los candidatos. Eso lo responderá él.

Compromiso. El expresidente señala que apoyará al agro y escuchará a la población de Tía María que no quiere la minería. Foto: Oswald Charca/La República

“Nuestro primo hermano es la izquierda”

En el 2006 se le identificó como candidato de izquierda, en el 2011 se colocó más al centro con la camisa blanca. ¿Dónde se ubica ahora?

Con los de abajo, como siempre he estado. Yo no he cambiado. Por eso es que nuestro primo hermano es la izquierda y por eso es que con nosotros han llegado por primera vez al Gobierno. Pero el nacionalismo es una fuerza propia, que comparte las banderas de la justicia social, y si usted mira las obras que hemos hecho, todo nos indica con los de abajo. Cuando usted mira la (carretera) longitudinal de la sierra, o los 30 programas sociales ¿eso es de izquierda o de derecha? Yo creo que es para los de abajo.

Entonces, ¿por qué cree que tienen tan poco apoyo?

No soy un analista de encuestas, pero probablemente tenga que ver que con lo duro que ha sido el postgobierno para nosotros. Enfrentarnos a poderes económicos a grandes medios de comunicación que estaban acostumbrados a cogobernar con el presidente, a los grandes grupos mineros que se han tenido que someter a aceptar el pago a las sobreganancias mineras, declara la guerra a la minería ilegal, crear la Ley de Consulta Previa, pues hemos tocado intereses muy poderosos y hemos tenido un linchamiento mediático traducido en más de 3,500 portadas en diferentes medios de comunicación. Algo de eso debe influir en al antivoto pero esto no es novedad para nosotros; si usted revisa las campañas del 2006 y 2011, siempre hemos luchado contra corriente, pues siempre hemos tenido un fuerte antivoto.

Usted tiene dos investigaciones, una por lavado de activos ¿No influye eso?

También tiene que ver, pero son procesos que tienen larga data y los estamos enfrentando aquí, dando la cara. Y está nuestra defensa, día a día, dando la batalla.

Para algunos, usted es candidato para librarse de esos procesos.

Siempre habrá adversarios políticos que le buscarán tres pies al gato, pero yo he sido una persona de formación militar que he sabido enfrentar las cosas. He peleado en tres zonas de emergencia, he estado en el Conflicto del Cenepa el año 1995 en la Cordillera del Cóndor, fui el único oficial del Ejército que se levantó contra el régimen corrupto de Fujimori y se entregó a la justicia. Y después, entré a la política formando un partido, que por cierto no es un vientre de alquiler, sino es un partido con ideología, identificado con los de abajo y primo hermano de la izquierda.

Campaña. Continuará con sus viajes al interior del país. Esta semana estará en el norte. Foto: Marco Cotrina/La República

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