César Acuña y Keiko Fujimori, candidatos con mayores resistencias de los electores peruanos

David Pereda

dperedaz

16 Dic 2020 | 5:32 h
Keiko Fujimori y César Acuña lideran el ‘antivoto’ entre los principales candidatos a la presidencia del Perú. Foto: composición
Keiko Fujimori y César Acuña lideran el ‘antivoto’ entre los principales candidatos a la presidencia del Perú. Foto: composición

Antivoto. Un 91.4% nunca votaría por el líder de APP y un 88.4% jamás lo haría por la heredera fujimorista. Forsyth lidera la intención de voto (19.4%), y le siguen Guzmán (8.4%), Mendoza (8.0%), De Soto (7.0%) y Urresti (5.9%). Dos tercios creen que una nueva Constitución podría acabar con conflictos como los que se dieron entre Ejecutivo y Congreso.

César Acuña y Keiko Fujimori son los candidatos presidenciales con mayores resistencias de los electores, según muestra una encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), institución dedicada al análisis de fenómenos políticos, económicos y sociales de países de América Latina, realizada en el Perú con llamadas telefónicas.

El estudio consultó a la población del 14 de noviembre al 7 de diciembre reciente y genera aproximaciones sobre el alcance de diversas opiniones en el país con márgenes de error de 2.2 puntos (por encima y debajo), en cada resultado de nivel nacional.

Entre los principales candidatos para la presidencia del Perú, Acuña y Keiko lideran el ‘antivoto’, es decir, la resistencia de los electores a apoyarlos: nunca votaría por el empresario y político norteño un 91.4% y por la heredera fujimorista jamás lo haría un 88.4% , según esta investigación.

Les siguen en resistencias del electorado Daniel Urresti (73.7% nunca votaría por él), Verónika Mendoza (73.1%), Julio Guzmán (71.8%), Hernando de Soto (69.4%) y George Forsyth (65.5%, grosso modo).

En intención de voto, es decir, las preferencias de los electores, entre los candidatos más voceados desde noviembre, Forsyth encabeza la lista con una quinta parte del país a su favor: 19.4% votaría con mayor probabilidad por él. Se disputan el segundo lugar Guzmán (con 8.4% de apoyo), Mendoza (8.0%), De Soto (7.0%) y Urresti (5.9% ).

Debajo aparecen la opción de Alfredo Barnechea o Yonhy Lescano, descrita así por no estar definida la carta de Acción Popular cuando se inició la encuesta el mes pasado (un 4.8% tiende a votar por uno o el otro) y muy cerca Keiko (con 4.3%, grosso modo).

Oportunidad de mejora

La gran mayoría de los peruanos (62%) estima que las próximas elecciones serán una oportunidad para mejorar lo que no funciona. En cambio, algo más de un tercio de la población (35.5%) cree que gane quien gane todo seguirá igual en el Perú.

La corrupción es considerada el problema más importante que tendrá que resolver el próximo gobierno, para una cuarta parte de la ciudadanía (26.2% en la encuesta). Le siguen en menciones la economía (19.2% en el sondeo), educación (13.0%), salud (11.8%), empleo (10.3%), crisis política (9.1%) e inseguridad (un 7.1%). La situación de la economía y el empleo suman un 29.5% de peruanos que las perciben como principales problemas por atender.

A esto se suma que una mitad del país (50.4% de los encuestados) tuvo que endeudarse para cubrir gastos en los últimos meses, en crisis por la pandemia, según esta investigación de CELAG.

Una dos quintas partes del Perú (43% en el sondeo) consideran que el temor (un 12.5%) o el enojo (30.5%) expresan mejor lo que han sentido sobre la situación política del país. Una proporción cercana (44.7%) identifica su sentimiento al respecto como incertidumbre. Solo un 11.1% sentía tranquilidad o incluso confianza.

Una gran mayoría de peruanos, más tres cuartas partes del país (78.9% de los encuestados), estima que las protestas contra la vacancia presidencial y el régimen de Manuel Merino estuvieron justificadas y fueron totalmente legítimas. En cambio, menos de una quinta parte de los ciudadanos (17.2%) cree que estas manifestaciones no estuvieron justificadas porque la decisión del Congreso está avalada por la ley.

Nueva Constitución

Sobre la posibilidad de cambiar la Constitución, dos tercios del Perú (67.5% en el sondeo) cree que una nueva podría acabar con los conflictos como los que se dieron en el último tiempo entre el Ejecutivo y el Congreso.

Sin embargo, al considerar los problemas del país, casi la mitad (47.4%) cree que se necesitan hacer algunas reformas en la Constitución actual. Algo menos (42.0%) estima que necesitamos una nueva Constitución. Apenas un 7.7% diría que no necesitamos realizar cambios.

La desigualdad económica en el Perú es un problema claramente identificado con la injusticia. Para tres cuartas partes de la población (74.4%), las diferencias de ingresos son injustas y no tienen en cuenta el esfuerzo que hace cada uno. Solo una quinta parte del país (20.4%) piensa que estas diferencias son justas y reflejan el esfuerzo que hace cada uno.

De hecho, la idea de crear impuestos especiales a las grandes fortunas del país tiene gran respaldo: aproximadamente 73.2% considera que esa sería una medida correcta para el Perú. Solo una quinta parte de la población (22.2%) no piensa que sea una decisión adecuada.

Más aún, una gran mayoría de nuestra sociedad (63.1%) piensa que los más ricos del Perú lo son producto de la corrupción. Solo una quinta parte (19.9%) piensa que es por su esfuerzo y habilidad. Un 12.8% cree que son ricos por sus herencias familiares.

Endeudados, constituyentes y populares

Enfoque por: Sergio Pascual, CELAG

Los peruanos, que se identifican mayoritariamente como “clase popular” frente a otras categorías, nos revelan que estamos frente a un cambio de época en el país: 9 de cada 10 creen que es necesario cambiar la actual Constitución. Un 42% va más allá y sostiene que el país necesita una Constitución completamente nueva. Apenas un 8% respalda mantener la Constitución fujimorista tal y como está.

En el plano económico, la realidad se revela sangrante: la mitad de los peruanos y peruanas afirma que a causa de la pandemia tuvo que recurrir al endeudamiento para cubrir gastos. Si se suman las preocupaciones por la “economía” y el “empleo”, la conjunción de variables económicas se ubica a la cabeza de los principales problemas que perciben los ciudadanos del Perú.

Frente a este complejo panorama, las sensaciones reinantes sobre la situación política son de incertidumbre (45%) y enojo (31%).

En el plano de las soluciones es llamativo observar cómo la población se sitúa en un plano claramente antineoliberal afirmando mayoritariamente que apoyaría un impuesto a las grandes fortunas, la nacionalización de la sanidad o un ingreso básico universal.

Resulta interesante observar que, pese a la flaqueza institucional exhibida por la democracia peruana en sus últimos años, un 62% de la población considera a las próximas elecciones como una oportunidad para mejorar aquello que no funciona en el país. Las cifras son claras, los peruanos consideran injusto su actual contrato social y apuestan por una Carta Magna de contenido social. Una primera página de este futuro se dirime en los comicios presidenciales de abril, la segunda quién sabe si en un nuevo proceso constituyente.

*Coautoría de Yair Cibel.

Techo electoral.

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